Miscelánea, salud y política
Hacia un nuevo orden mundial
Estamos obligados a luchar enérgicamente contra todos los eventuales gérmenes de odio colectivo: Václav Havel
Por fin resonó en un foro global una voz clara y esperanzadora sobre el futuro de la humanidad, y fue la del primer ministro canadiense Mark Carney, en Davos Suiza sede del Foro Económico Mundial (FEM), del 19 al 23 de enero, donde por primera vez en la historia de este evento, durante su 56 plenaria anual, Donald Trump, presidente de Estados Unidos logró la unidad de los principales líderes políticos del mundo occidental, pero en su contra.
Nos recordó aquel refrán popular que dice: "El valiente vive hasta que el cobarde quiere", y pese a la vecindad y la sociedad comercial con el líder bravucón que presumió 365 grandes logros, uno por día, en su primer año de administración con el uso de las fuerzas armadas, la expulsión de trabajadores migrantes, invasiones, homicidios en aguas internacionales e imposiciones arancelarias, avanzó en "Hacer que América sea grande de nuevo" (Make America Great Again. MAGA).
El presidente Trump, en su intervención, acusó el duro golpe recibido, y con el narcisismo abollado, sólo alcanzó a reprocharle al ministro Carney "por no ser muy agradecido" ante las numerosas ventajas que recibe su país por parte de Estados Unidos sin costo alguno, y lo reconvino a tenerlo presente en el futuro.
El discurso de Carney "fue recibido con una inusual ovación de un público en pie en el auditorio principal del centro de congresos de Davos", asienta en su emocionada crónica el periodista Andrea Rizzi, en el diario El País, quien no duda en calificar el discurso como "la brújula moral y geopolítica más cristalina" en
medio del caos y las tinieblas de la embestida imperialista contra la gran mayoría del planeta, víctimas actuales y potenciales, que buscan angustiosa y afanosamente soluciones, argumentó.
Es altamente recomendable buscar en las redes y escuchar de viva voz la intervención de Carney en Davos, el 20 de enero. La forma y el fondo son muy interesantes y dan luz sobre la problemática que enfrenta el mundo ante la ruptura del orden mundial que profesaba normas que eran verdades a medias o medias mentiras, como el respeto a los derechos humanos, solución pacífica de las controversias, igualdad jurídica de los Estados y otras que sostenía la ONU como principios compartidos con otros organismos multilaterales.
El premier canadiense comenzó por aludir el ensayo El Poder de los sin poder, del escritor checo Václev Havel, el escritor disidente del comunismo, posteriormente presidente de Checoslovaquia y de la República Checa, quien exhortaba a la oposición a resistir frente al abuso de los regímenes totalitarios, esgrimiendo las armas de la verdad: solidaridad, honestidad y justicia.
El primer paso de la resistencia es la honestidad, reflexionó el ministro canadiense, reconocer la realidad, y aludió la anécdota de aquél célebre verdulero comunista citado por Havel, quien todos los días colocaba en su puesto un cartel de ‘trabajadores del mundo unidos’ sin convicción, sólo para cumplir y mantenerse dentro del sistema.
Hasta que un día decidió dejar de hacerlo y otros siguieron su ejemplo. Carney exhortó a los líderes mundiales presentes en Davos: “Amigos, es tiempo de que países y empresas dejen de seguir colocando el cartel".
Con su posicionamiento temerario, el primer ministro Mark Carney asumió un liderazgo valiente frente a su poderoso vecino y las grandes potencias que han convertido la integración económica en un arma de coerción y esbozó cuál será el papel de Canadá.
La duda que surge a estas alturas es si ese país se mantendrá como nuestro socio comercial en el T-MEC, junto con Estados Unidos o continuará su diversificación comercial en otras latitudes, como prueban los recientes acuerdos con China y Qatar.
En la recomposición del nuevo orden mundial, ¿cómo actuará la presidente de México Claudia Sheinbaum?
Por principio no asistió al Foro Económico Mundial de Davos. Envió a Alicia Bárcenas, secretaria del Medio Ambiente, quien expondrá el modelo mexicano de desarrollo con justicia social y enfoque ambiental; y con la representación empresarial, asiste Altagracia Gómez.
Dada la ausencia de la jefe de Estado y gobierno mexicanos en un foro de enorme trascendencia, quizá sea momento de ajustar las prioridades de la agenda presidencial conforme a las necesidades del país, dejando al lado ideologías partidistas.
En el arranque del 2026, la mandataria muestra debilidades estratégicas en materia de comunicación social gubernamental, así lo confirman las contradicciones presidenciales exhibidas ante el aterrizaje sorpresivo del avión militar estadounidense Hércules C-130 en Toluca, Estado de México, sin permiso
del Senado.
Las incongruencias de la mandataria entre lo que informa en "La Mañanera del pueblo" y lo que trasciende crean zozobra porque hacen presumir que se están otorgando concesiones soberanas al gobierno estadounidense y que estas se realizan a espaldas del pueblo.
Hace falta informar con claridad y oportunidad los compromisos asumidos por el gobierno de la 4T con Estados Unidos y otras naciones. La presidente debe cumplir con rendir cuentas y con el derecho a la información que tiene el pueblo mexicano garantizados en su Constitución.
Otro error estratégico, según analistas políticos e intelectuales reputados, es que la continuadora del proyecto de AMLO haga oídos sordos a los reclamos estadunidenses de entregarle a los narco-políticos, la mayoría gobernantes morenistas o familiares del prócer.
Así como continuar con la reforma electoral para acabar de quitarle autonomía a los órganos electorales ciudadanos y capacidad de representación a los partidos minoritarios, según ha declarado el comisionado Pablo Gómez.
O sea, seguir con el plan trazado por el ex presidente López Obrador en el que la Sheinbaum cumple con llevar a México a estructuras de gobierno similares a Venezuela o Cuba, acabará con rezagar el desarrollo de México, y esto sumado a la reforma judicial disminuirá la confiabilidad internacional para realizar inversiones externas que impulsen el crecimiento económico.
Este afán no lo entienden ni los aliados de Morena, como el PT, quien asegura que ya tienen los tres poderes, para qué ir por la reforma electoral. Esta sólo es explicable por la necesidad de mantener el poder por encima de la voluntad ciudadana, y garantizar con ello la impunidad de sus huestes y aliados frente a las acusaciones de narco-gobiernos que penden sobre ellos.


