La otra guerra
El ataque de Israel y Estados Unidos contra Irán es un problema con muchas aristas, un nudo gordiano que se enfoca en el control de la región histórica de Palestina, con mucha sangre derramada. Una guerra donde los civiles pierden en cualquier dirección.
Pero del otro lado del mundo, en México, continúa una guerra distinta. No es religiosa ni geopolítica; es la batalla contra la inseguridad, que ha matado a más personas que en otras regiones de Oriente Medio, por ejemplo, en el territorio palestino de la Franja de Gaza por el conflicto con Israel.
En un comparativo básico, dos años de conflicto armado en la Franja de Gaza por la ofensiva de Israel han cobrado la vida de 70 mil personas (fuente: Sanidad gazatí), lo que significa un promedio diario —en ese periodo— de 95.8 muertes. En información la Presidencia de la República, entre 2018 y 2021 el promedio diario anual de homicidios dolosos a nivel nacional (de enero a septiembre de cada año) superó al de la Franja de Gaza, con 99.8, 99.3, 99.2 y 97.7 homicidios dolosos diarios, respectivamente.
Sin contar otra cifra negra que tanto duele a las familias mexicanas: más de 130 mil mujeres y hombres desaparecidos entre 2018 y 2025, lo que deja heridas a miles de familias que viven un infierno por desconocer el paradero de una hija, un hermano, una madre o un padre no localizado.
Han pasado nueve días del operativo en Tapalpa, Jalisco, donde fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, máximo líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. Sin embargo, diferentes fuentes hablan de su sucesor en ese poderoso grupo delictivo que genera negocios ilícitos por 30 mil millones de dólares.
En datos del Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, hay cuatro nombres que destacan como posibles nuevos líderes del grupo, entre los que destacan: Juan Carlos Valencia González, alias El 03 o El R3, hijo de Rosalinda González Valencia, esposa de El Mencho, a quien identifican como líder del brazo armado élite del CJNG; Julio Alberto Castillo Rodríguez, alias El Chorro; Gonzalo Mendoza Gaytán, alias El Sapo; y Audias Flores Silva, El Jardinero.
Si bien el operativo militar que terminó con la era de El Mencho se ha reconocido como el mayor golpe a los cárteles de la droga por parte del gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, y dejó un buen sabor de boca al presidente Donald Trump, lo cierto es que el grupo criminal que nació en Jalisco y se convirtió en uno de los cárteles más temidos de las últimas décadas es un monstruo de mil cabezas que difícilmente se podrá desmantelar a corto o mediano plazo.
A eso se suma que el probable debilitamiento de ese grupo permitirá a organizaciones rivales fortalecerse en las plazas que disputan en estados como Michoacán o Guanajuato.
Esta es la otra guerra que no tiene tregua y que tampoco vislumbra un final a corto o mediano plazo, pero enciende luces de esperanza de que se va por la ruta correcta; por lo menos, las estadísticas así lo avalan.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha dejado claro que no comparte la política de “abrazos, no balazos” de su predecesor.


