Indicador político
¡No sueñen; el 2027 en México veremos "naro-elecciones"
Para nadie en el mundo resultó sorpresa la derrota estrepitosa de Donald Trump en las elecciones intermedias de Estados Unidos.
Lo cierto es que la victoria opositora en el Congreso norteamericano y en importantes estados de aquel país no fue más que la cosecha de lo sembrado por el mandatario republicano: autoritarismo y mano dura, sobre todo contra las comunidades latinas.
Más aún, quedó claro que el espantajo de que México “sería piñata” en las elecciones intermedias de Estados Unidos no fue más que otro recurso “engañabobos” de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Pero lo verdaderamente importante del proceso electoral que vivieron los norteamericanos en los últimos días es que el sistema electoral del vecino del norte se mantiene independiente y que, a pesar de todo, Donald Trump no logró meter la mano en la elección.
Y acaso lo más relevante es que, con la victoria arrolladora del Partido Demócrata, se establecen marcados y verdaderos contrapesos que colocan a la comunidad latina como una fuerza emergente, real y poderosa.
Y viene a cuento el tema porque en las últimas horas han menudeado opiniones de quienes, a la luz del resultado electoral norteamericano, suponen, imaginan o sueñan que, en julio de 2027, México podría vivir un fenómeno similar, en donde los opositores le arrebaten el control del Congreso a Morena y que empiece el retroceso del mafioso partido que se aferra al poder desde hace nueve años.
Y, por supuesto, se equivocan de cabo a rabo quienes imaginan un “milagro mexicano” en 2027. ¿Y por qué se equivocan?
Por razones elementales.
Primero, porque la norteamericana es una democracia real, con instituciones electorales independientes y funcionales; porque existe una verdadera división de poderes; auténticos contrapesos que someten al poder presidencial y, sobre todo, porque en el vecino del norte los ciudadanos disfrutan de una verdadera libertad de expresión que garantizan las propias instituciones del Estado.
Segundo, porque en México vivimos sometidos a una dictadura que, luego de llegar al poder de manera legítima, destruyó no solo la división de poderes, sino también la rendición de cuentas; estableció alianzas perversas con el crimen organizado y de inmediato impuso un sistema de complicidad e impunidad que alienta el incontenible fuego de la corrupción en todos los rincones del Estado y en todas sus instituciones.
Pero lo peor del caso, por si fuera poco, es la destrucción del sistema electoral mexicano, una institución reputada a nivel global entre 1996 y 2018 y que, desde la llegada de Morena al poder, fue convertida en una cueva de ladrones, con mafias como las de “los Taddey”, entre otras.
Sí, la piedra angular de la democracia en México, el otrora intocable INE, hoy es y será la maquinaria perfecta para avalar el fraude de Estado que veremos en 2027; el mismo instrumento que avaló las “narco-elecciones” de 2021 y de 2024 y que solapará, junto con el también mafioso Tribunal Electoral, la “narco-elección” que veremos en 2027.
Y no, no se trata de una hipótesis descabellada, porque solo hace falta abrir los ojos; leer las investigaciones y opiniones de la cada vez más escasa prensa libre que aún queda en México y alejarse de la retórica populista, mentirosa y “engañabobos” de Palacio y de Palenque para confirmar que López Obrador, Claudia Sheinbaum y Morena llegaron al poder para imponer una dictadura que defenderán con uñas y dientes.
Y los ejemplos sobran: un Congreso sometido acaba de aprobar la retrógrada “Ley Antimemes”, que no es otra cosa que la persecución de los críticos de la dictadura; además de que el INE y el TEPJF están en manos de verdaderas mafias criminales al servicio de Palacio y Palenque.
Sin contar con la muerte del Poder Judicial y con la impunidad que tienen a salvo a decenas de “narco-políticos”, “narco-gobernadores”, “narco-legisladores”, “narco-alcaldes” y “narco-empresarios”.
Y hoy las preguntas las dejamos para el final.
¿Quién, con dos dedos de frente, puede creer que las mafias políticas de Morena y del crimen organizado dejarán el poder solo porque les importa la democracia?
¿Creen que, con el INE muerto y con los estados de todo el país en manos del crimen, las mafias permitirán una elección transparente, libre, limpia, legal y legítima?
No, desde hace casi nueve años las elecciones en México han estado en manos del crimen organizado y han sido verdaderas “narco-elecciones”: las de 2021, 2022 y 2024, y lo mismo ocurrirá con el proceso electoral mexicano de 2027.
Y si la ingenuidad y el fanatismo lopista les siguen cerrando los ojos, el tiempo pondrá a cada quien en su lugar.
Al tiempo.




