Teléfono rojo
Primero las preguntas de rigor.
¿No es “traición a la patria” solapar la fuga del criminal exgobernador de Sinaloa?
¿Dónde se oculta el “narco-gobernador” Rubén Rocha Moya?
¿Quién le ayudó a escapar de los tentáculos de la justicia, no solo en México, sino en Estados Unidos?
¿Quién se atrevió a garantizarle al sinaloense un “exilio dorado”, lejos del ojo público y de los intentos de la justicia norteamericana por detenerlo y por convertirlo en otro “cantante” de la “narco-política” en México?
¿Por qué ayudar a Rocha Moya a escapar y a ocultarse en el fin del mundo?
¿Por qué desde Palacio y desde Palenque se empeñan en imponer ese grosero mensaje de impunidad del Estado mexicano, para solapar a uno de los “hijos pródigos” del “narco-Estado” mexicano?
¿Hasta cuándo tolerará la sociedad mexicana esa alianza perniciosa entre la política y el crimen organizado?
Lo cierto es que todos en México –claro, todos quienes piensan con cabeza propia– conocen las respuestas a las interrogantes arriba planteadas.
Y es que, a fuerza de ver, escuchar y padecer a los sátrapas de los gobiernos de Morena, buena parte de la sociedad mexicana ya conoce el guion de esa película llamada “alianza de Morena” con el crimen organizado.
Una alianza que privilegia la complicidad y la impunidad.
Pero vamos a las respuestas.
Está claro que desde Palacio y Palenque solapan a Rocha Moya, lo que en la práctica no solo es complicidad, sino una grosera e intolerable “traición a la patria”.
Pero claro, los sátrapas del poder en México nunca reconocerán que la verdadera “traición a la patria” se llama Morena, cuya mafia conspira a diario contra México y los mexicanos.
Pero también es cierto que hoy nadie sabe a dónde se ocultaron Rocha Moya y buena parte de su claque criminal.
Claro, nadie sabe, salvo los principales beneficiados del silencio del criminal exgobernador sinaloense; los mismos que antaño lo llevaron al poder y que hoy le facilitaron la fuga y un “exilio” dorado.
Y esos beneficiarios están precisamente en Palacio y en Palenque.
Y es que, en los hechos, Rocha Moya se convirtió en “una papa caliente” para toda la banda criminal del Partido Morena.
¿Por qué?
Elemental, porque hoy por hoy es uno de los más beneficiados de la alianza criminal con los gobiernos de Morena. Es decir, si Rocha Moya llega a caer en manos del gobierno norteamericano, sin duda que se convertiría en el “más popular cantante” no solo de la historia, sino de la perniciosa alianza de los cárteles criminales con los gobiernos de Morena.
Y por eso, hoy Rubén Rocha Moya y toda su claque son celosamente protegidos desde Palacio y Palenque.
Sin embargo, también existe el riesgo de que, en cualquier momento, pudiera aparecer el cuerpo sin vida del exgobernador de Sinaloa, con lo que la mafia de Morena habría garantizado su silencio.
En ese caso, asistiríamos al clásico “mensaje ejemplar” de las mafias de toda la historia.
Es decir, los mafiosos de Palacio y de Palenque estarían mandando el mensaje siguiente: “¡Ay de aquel que se atreva a la traición, porque ya sabe lo que le espera!”.
Y también por eso se podría repetir la historia de Julio César Godoy Toscano, el primer “narco-diputado” federal, quien se fugó y hasta hoy nunca más apareció.
Por lo pronto, desde Washington llegó el mensaje de que el gobierno de Trump no tolerará otra patraña como la de Rubén Rocha Moya.
Sí, en Palacio y en Palenque juegan con fuego.
Al tiempo.




