Itinerario político
¿Cuál soberanía, si manda el crimen?
Primero, un clásico del refranero popular: “¡El miedo no anda en burro!”.
Se trata de una expresión callejera que define al miedo como contrario a la lentitud y la estupidez y que, por el contrario, obliga a reaccionar con rapidez y certeza, a través de la prudencia y la cautela, ante el peligro.
Peligros como la posibilidad real de que en el México de la “4-T” ocurra algo similar al golpe lanzado contra la dictadura venezolana, que tiene en prisión al narcotraficante Nicolás Maduro.
Y por eso, se propagó por todo el país el discurso oficial del “respeto a la soberanía”, a pesar de que, en los hechos, en México manda el crimen.
Y viene a cuento el tema porque luego que el presidente Donald Trump hizo público que había ordenado acciones militares terrestres para la captura de los jefes de los cárteles mexicanos, no solo entraron en pánico tantos en el “narco-partido” Morena, sino en los “narco-gobiernos” oficiales.
Es decir, que la amenaza del presidente norteamericano prendió los focos rojos entre todos los ladrones, pillos y saqueadores del grupo en el poder, muchos de quienes mantienen vínculos con los cárteles criminales.
Pero lo más ridículo del asunto es que, en respuesta a las amenazas de Trump, los políticos de la “4-T” reaccionaron con el patriotero “respeto a la soberanía” y, por consiguiente, a la amenaza de que la patria “tiene un soldado” en cada uno de sus hijos.
Por eso, frente a ese patrioterismo decimonónico, obliga a preguntar.
¿A cuál soberanía se refieren en Palacio y en Morena?
¿Entenderán en Morena y en Palacio el significado de soberanía?
¿O será que en Morena y en Palacio son ciegos y no se han dado cuenta de que en México manda el crimen organizado?
Pero vamos por partes.
En primer lugar y para empezar, los políticos, líderes y saqueadores del partido oficial deben entender que el sustantivo “soberanía” se define como el poder supremo e independiente que tiene un Estado o pueblo para gobernarse a sí mismo; poder para tomar decisiones políticas y administrar sus asuntos internos y externos, sin interferencia superior.
Por tanto, la soberanía implica autonomía para decidir sobre leyes, territorio y relaciones internacionales, reconociendo al Estado como la máxima autoridad por encima de cualquier otra fuerza interna y/o externa.
En segundo lugar, todos en México sabemos que ningún gobierno de Morena, de sus políticos y líderes ha dado muestras de pretender recuperar la soberanía nacional, que está en manos de las bandas criminales.
Y es que desde el momento en que ocupó el cargo de presidente, López Obrador entregó el poder y la soberanía nacional al crimen organizado; herencia que seis años después recibió sin chistar la señora presidenta.
Y, en tercer lugar, todos los ciudadanos mexicanos hemos sido víctimas de quienes detentan el poder absoluto en México: los grupos criminales, que en solo siete años han provocado más de 250 mil muertes violentas, de 150 mil desaparecidos y que han impuesto el terror en todo el país, a través del llamado “cobro de piso”, la extorsión y control total de cadenas productivas que nos convierten en rehenes del verdadero poder, el poder del crimen.
Por eso volvemos a preguntar: ¿De qué soberanía hablan líderes y políticos de Morena, cuando sus gobiernos claudicaron desde hace una década en la función básica del Estado, que es garantizar la seguridad de las personas?
Y es que no solo resulta ridícula, sino ofensiva la respuesta de Claudia Sheinbaum al mensaje de Trump, en la mañanera del pasado viernes 9 de enero, en donde la presidenta dijo que su gobierno no permitirá acciones que vulneren la soberanía nacional y que la respuesta al gobierno de EE. UU. será fortalecer la comunicación bilateral.
Así lo dijo: “Vamos a estrechar la comunicación, por eso le pedí al secretario de Relaciones Exteriores, Juan. Ramón de la Fuente, que pueda, si es necesario, verse con el secretario del Departamento de Estado…
“México mantiene una política de cooperación en seguridad, pero bajo el principio de respeto mutuo y sin aceptar intervenciones extranjeras en su territorio. México no rechaza la cooperación en materia de seguridad; sin embargo, se deben respetar los marcos de soberanía e igualdad entre naciones” (FIN DE LA CITA)
En efecto, si la “señora presidenta” quisiera defender la soberanía, debe empezar por llevar presos a todos los jefes de los cárteles de la droga y a los políticos de Morena que son sus aliados.
Lo demás no es más que demagogia patriotera y “engañabobos”.
Al tiempo.


