Indicador político
Destitución de Trump; abajo en encuestas legislativas 2026
El presidente Donald Trump declaró el pasado 6 de enero su temor en el sentido de que las tendencias del voto legislativo para las elecciones de noviembre de este año no benefician a los republicanos y podrían regresarles la mayoría a los demócratas. Y si ello ocurriera, él podría ser destituido por el Congreso.
El importante sitio de registro de información política de EU, Real Clear Politics, muestra en su tracking o seguimiento permanente de las principales encuestas legislativas que arrojó las siguientes cifras promedio ayer jueves:
- 46.2 por ciento para demócratas.
- 42.2 por ciento para republicanos.
Asimismo, el seguimiento de los sondeos por parte de RCP tampoco beneficia la aprobación popular del presidente Trump: apenas un 43.3 por ciento de opinión favorable, contra un 53.4 por ciento como opinión desfavorable, a pesar del hecho político de que el presidente Trump se ha posicionado del posicionado de mediático como la figura dominante, lo cual no quiere decir que esa presencia a veces avasallante sea garantía de opinión positiva.
Lo interesante de las encuestas que procesa el sitio https://realclearpolitics.com en su espacio https://realclearpolling.com radica en que la baja aprobación popular del presidente Trump no implica algún repunte automático de los demócratas, pues en los sondeos justamente los demócratas tienen una opinión favorable más baja que la de los republicanos y una opinión desfavorable más alta que la del partido de Trump: 32.5 por ciento favorable a demócratas, contra 38.2 por ciento de republicanos, y 56.2 por ciento desfavorable para demócratas y 52.5 por ciento desfavorable para republicanos.
Los resultados de elecciones, sobre todo legislativas, sí tienen posibilidad de modificar la actual mayoría republicana en las dos cámaras porque se votará la mitad del Senado -33 curules- y la totalidad de los 435 miembros de la Cámara de Representantes, además de gobernadores en 36 de los 50 estados de la Unión Americana, del distrito de Columbia como Capital Federal y cuatro territorios.
Y entre los datos significativos derivados de estas votaciones se encuentran subyacentes la reelección de figuras demócratas que estarían siendo consideradas como potenciales candidatos o candidatas a la presidencia de la nación en noviembre de 2028.
El dato también muy revelador radica en el hecho de que la presencia dominante del presidente Trump en el ambiente político nacional por sucesos nacionales e internacionales --la persecución migratoria, entre los locales; y los conflictos con Rusia, China, Irán, Venezuela y otros países del continente americano-- no parecen estar repercutiendo en el votante medio ni ofreciendo garantías de que el candidato promovido por Trump para sucederlo pudiera capitalizar el ambiente mediático, aunque más bien pareciera ser al revés: la imagen negativa de muchas de las decisiones espectaculares de Trump estarían afectando la tendencia de votos presidenciales para los republicanos.
A nivel de expectativas de la votación presidencial en noviembre de 2028, las encuestas de RCP estarían mandando algún tipo de mensaje al interior del bloque de Trump y la posibilidad de que domine al Partido Republicano para imponer a su candidato a la sucesión, toda vez que constitucionalmente no puede haber una tercera reelección presidencial.
En el bloque de los republicanos, las encuestas están revelando indicios que probablemente no causen todavía buena impresión en la Casa Blanca: el vicepresidente J.D Vance encabeza los momios en el lado de republicano con el 48.8 por ciento de la tendencia de votos, con dos mensajes adicionales que están sorprendiendo a los estrategas de Trump: el segundo lugar en tendencia de votos lo tiene nada menos que Donald Trump Jr. con 11 por ciento de votos y el secretario de Estado Marco Rubio, una de las figuras estelares del gabinete de Trump, que está considerado en la lista presidencial oficial, apenas ha podido acumular 9.3 por ciento de votos, poquito arriba del 9 por ciento del exgobernador de Florida Ronald DeSantis.
A la lista de demócratas que aspiran a la candidatura presidencial se le puede aplicar la caracterización mexicana de que “la caballada está flaca”: el gobernador de California, Gavin Newsom, encabezaría la tendencia común con un modesto 23.3 por ciento, seguido de cerca –21.4 por ciento- por la exvicepresidenta Kamala Harris, que perdió las elecciones presidenciales con Trump en noviembre de 2024. Y en términos de escenario político movible, Newsom tendría la ventaja político-electoral de competir por su reelección en noviembre próximo y de ahí potenciarse como candidato presidencial demócrata.
Un corte parcial de este escenario de tendencias electorales para las elecciones legislativas y de gobernadores del próximo noviembre exhibe indicios de que Trump la tiene cuesta arriba, primero para mantener la mayoría de los gobernadores y de las dos cámaras para los republicanos y después para empujar a su candidato presidencial sucesor.
Y en este contexto se ubica el temor expresado por Trump el pasado 6 de enero de que podría perder la mayoría legislativa y entonces los republicanos tendrían condiciones para un juicio político de destitución.
Política para dummies: la política, decían los viejos priistas, es una rueda de la fortuna: a veces está arriba y a veces se está abajo.
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@carlosramirez


