Indicador político
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald D. Johnson, quedó en medio de la tensión entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri.
El escenario fue el acto de colocación de la primera piedra de la Academia Internacional de Capacitación Policial en Querétaro, el 2 de octubre de 2026, encabezado por el gobernador de esa entidad, Mauricio Kuri, y el representante oficial de Estados Unidos en México.
El evento provocó escozor en la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien reclamó —sin decirlo de forma explícita— violación de protocolos durante el evento, al no estar presentes altos mandos del gobierno federal. En su molestia, Sheinbaum Pardo hizo ver que se trató de un conflicto de facultades institucionales, soberanía nacional y la falta de autorización obligatoria para pactar cooperación de seguridad con agencias de Estados Unidos.
Por su parte, el gobierno de Querétaro acreditó la asistencia del delegado de la Fiscalía General de la República, y de mandos de Sedena y de la Guardia Nacional.
El gobierno de Querétaro también mostró un oficio dirigido al secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco Álvarez, firmado por el gobernador Mauricio Kuri, con sello de recepción de la Secretaría de Relaciones Exteriores, con fecha del 23 de septiembre y recibido el 25 de septiembre, siete días antes del acto protocolario.
En el documento se señala que la notificación se realizó en atención a las instituciones del Consejo de Seguridad Nacional; también precisa que la visita del embajador tendría efectos protocolarios y que no implicaría el establecimiento de mecanismos directos de cooperación internacional en materia de seguridad o procuración de justicia, ni la participación de agentes o gobiernos extranjeros en tareas de investigación, persecución de delitos o funciones reservadas al Estado mexicano. (Fuente: Quadratín Querétaro).
En este entramado, un acuse de recibo desactivó la bomba política en Querétaro.
Aunque el reciente incidente que involucró al embajador Ronald D. Johnson nos permite recordar otro caso que sucedió hace cuatro años, el 19 de septiembre de 2022, y que involucró al entonces embajador de Estados Unidos, Ken Salazar, quien, en un evento público, llamó “presidenta” a Claudia Sheinbaum, cuando era la jefa de Gobierno de la Ciudad de México. En ese entonces, Salazar rectificó posteriormente el término.
En ese entonces no hubo molestia alguna por el tinte intervencionista del inocente comentario del embajador.




