Descomplicado
La fuerza del estado
Después de varias décadas, se materializó de nuevo un concepto desgastado y prostituido por la clase política mexicana, sexenio tras sexenio: La fuerza del estado sobre cualquier grupo criminal.
El momento en el que el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo se quebró, al dar el pésame a deudos de soldados caídos durante el operativo que terminó con la vida del criminal más temido y buscado, Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, refleja el pundonor de los integrantes del Ejército mexicano.
“¿Qué es lo que se demostró?: la fortaleza del Estado mexicano, de eso no hay duda”, expresó recuperando el temple de quienes han pasado una vida en formación de las fuerzas armadas.
En segundos, la voz entrecortada del general Trevilla, desmoronó el discurso-basura que han presumido presidentes en turno como: Cruzadas contra el narcotráfico o, en el sexenio pasado, abrazos no balazos, que tanto daño le hizo a las y los mexicanos.
Pero el nacimiento y consolidación del Cártel Jalisco Nueva Generación, no sucedió por generación espontánea, su génesis y fortalecimiento ocurrió bajo el cobijo de autoridades locales, estatales y federales, al más alto nivel; como también en su momento el cártel encabezado por Joaquín El Chapo Guzmán, fue -años atrás- uno de los más temidos, historia que se ha repetido por décadas en las que nacen y mueren líderes de esos grupos.
Sería un error olvidar los últimos 25 años de historia criminal vinculada con los presidentes en turno, desde la fuga de El Chapo Guzmán, del penal de máxima seguridad de Puente Grande, en Jalisco durante la presidencia de Vicente Fox, la lucha contra el narcotráfico de Felipe Caderón, con la caída de Secretario de Seguridad, Genaro García Luna, sentenciado por narcotráfico y delincuencia organizada, las omisiones de Enrique Peña Nieto donde los cárteles de la droga se extendieron prácticamente a todo el territorio nacional y a otras naciones y, la postura de López Obrador con El Culiacanazo, (17 de octubre del 2019) y su tibieza para enfrentar a los grupos criminales que aterrorizaban a más de la mitad de la población con total impunidad.
Un operativo de tan alta escala, no sucede sólo por voluntad de las fuerzas castrenses, que habían tomado como personal la captura de El Mencho. No olvidaban el primero de mayo del 2015, cuando en un operativo de captura denominado: Operación Jalisco, sicarios del líder del CJNG derribaron un helicóptero del Ejército, donde murieron siete elementos y 15 más resultaron heridos, tampoco olvidaban las burlas de criminales, cuando los militares tenían órdenes de no responder ninguna agresión.
No podemos pasar por alto la presión del gobierno de Estados Unidos, y particularmente de su presidente Donald Trump por intervenir en México para acabar con grupos criminales catalogados por ellos como grupos terroristas, definitivamente influyó.
El 22 de febrero del 2026, marca un parteaguas en la política de seguridad nacional, demuestra el compromiso del gobierno federal de tomar en serio la lucha contra los grupos criminales, con la caída de líderes clave en sus estructuras.
Tampoco se puede cantar victoria, por el poder alcanzado por ese grupo criminal, pero la presidenta Claudia Sheinbaum y su gabinete de seguridad han demostrado con hechos, que la fuerza del Estado mexicano no puede ser una moneda de cambio.


