Usan máquinas derretidoras de nieve para limpiar calles de NY
QUEENS, Nueva York, EU, 30 de enero de 2026.- Ante la inminente llegada de la segunda tormenta de nieve del año, el Departamento de Sanidad de la ciudad de Nueva York intensificó las labores de limpieza y remoción de nieve mediante el uso de ocho máquinas derretidoras, con el objetivo de mantener transitables las calles y reducir los riesgos para peatones y conductores.
De acuerdo con las autoridades municipales, estas máquinas especializadas permiten acelerar el proceso de eliminación de grandes volúmenes de nieve acumulada, especialmente en zonas de alto tráfico vehicular y peatonal. La estrategia busca anticiparse a las nuevas precipitaciones invernales que, según pronósticos oficiales, podrían superar los niveles registrados durante la tormenta Fern, que dejó una acumulación de hasta 11 pulgadas de nieve en varios sectores de la ciudad a comienzos de enero.
El más reciente reporte del Servicio Nacional Meteorológico de Estados Unidos advierte que el próximo sistema invernal podría generar condiciones aún más severas, con fuertes vientos, bajas temperaturas y una mayor acumulación de nieve, lo que incrementa el riesgo de accidentes, retrasos en el transporte público y afectaciones en la movilidad diaria de los neoyorquinos.
La operación de limpieza que adelanta el Departamento de Sanidad consiste en recolectar la mayor cantidad posible de nieve acumulada en las calles, para luego transportarla en camiones hacia puntos de calefacción asignados en cada uno de los condados. En estos centros, retroexcavadoras depositan la nieve en grandes calentadores industriales que operan a una temperatura aproximada de 38 grados Fahrenheit, capaces de derretir entre 60 y 120 toneladas de nieve por hora.
Este proceso, aunque poco visible para el público en general, resulta clave para evitar que la nieve retirada vuelva a congelarse o se acumule en espacios públicos, alcantarillas y vías secundarias. Además, permite liberar con mayor rapidez carriles de circulación y áreas de estacionamiento, facilitando la reactivación de la dinámica urbana tras los eventos climáticos extremos.
Las autoridades calificaron este operativo como de gran magnitud, al tiempo que destacaron el despliegue humano necesario para enfrentar la emergencia invernal. En total, dos mil 500 trabajadores del Departamento de Sanidad fueron asignados a estas labores, operando en turnos de 12 horas continuas, día y noche, con el fin de acelerar la limpieza y reducir las afectaciones a la comunidad.
A este esfuerzo se suma un equipo adicional de aproximadamente 500 recolectores de nieve, quienes de manera manual, con pala en mano, trabajan en la remoción de hielo y nieve en aceras, esquinas, paradas de autobús y accesos a estaciones del metro. Su labor resulta fundamental para garantizar la seguridad de peatones, adultos mayores y personas con movilidad reducida, especialmente en zonas residenciales.
La Alcaldía de Nueva York reiteró el llamado a la ciudadanía para que colabore con las labores de limpieza, evitando estacionar vehículos en calles donde se realizan operativos de remoción, respetando las alertas de limpieza alternada y manteniéndose informada a través de los canales oficiales. Asimismo, se recomendó extremar precauciones al conducir y utilizar calzado adecuado para prevenir caídas.
Mientras la ciudad se prepara para enfrentar una nueva tormenta invernal, las autoridades aseguran que los recursos humanos y técnicos están listos para responder de manera inmediata, con el objetivo de mantener a Nueva York en funcionamiento pese a las difíciles condiciones climáticas propias de esta temporada.


