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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 17 de julio de 2026.- Las denuncias por estafas de alquiler en la ciudad de Nueva York se dispararon un 55 por ciento en los últimos años, impulsadas por una crisis habitacional severa que los delincuentes aprovechan para engañar a ciudadanos desesperados por conseguir vivienda.
El Departamento de Estado de Nueva York ha documentado este auge, mostrando cómo el entorno actual facilita que los delincuentes aprovechen la desesperación de quienes buscan alquilar, convirtiendo la escasez de viviendas en una mina de oro para las actividades fraudulentas.
Para muchos, la búsqueda de un nuevo hogar se ha transformado en un proceso riesgoso, pues el funcionamiento de estos fraudes sigue patrones cada vez más habituales.
Robert Swiderski, agente inmobiliario con licencia y director ejecutivo de RealTegrity, explicó al medio CBS News que los estafadores publican anuncios falsos para presionar a los interesados a realizar pagos o entregar información personal para asegurar la vivienda, por lo que recomienda extremar precauciones y exigir pruebas de legitimidad antes de avanzar en cualquier transacción.
Según datos del Departamento de Estado de Nueva York, en 2023 se registraron 378 quejas por presuntas estafas de alquiler, cifra que ascendió a 568 en 2024 y a 589 en 2025, mientras que 2026 mantiene hasta el momento el mismo ritmo de crecimiento que los dos años anteriores.
Además, la Comisión Federal de Comercio informó que desde 2020 los estadounidenses han reportado 65 mil casos de estafas de alquiler y pérdidas económicas por un valor aproximado de 65 millones de dólares.
Las plataformas digitales como Redfin y Realtor.com han eliminado anuncios de venta de casas sospechosos y bloquearon a los responsables; además, han destacado que cuentan con medidas de seguridad, como la posibilidad de denunciar anuncios dudosos a través de un botón específico.
Ante este panorama, la alcaldía de Zohran Mamdani presentó un informe oficial y un plan integral de 23 medidas regulatorias denominadas Estafas de Alquiler para frenar los abusos del mercado y proteger a los inquilinos.




