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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 8 de septiembre de 2026.- La ciudad de Nueva York comenzó este martes la publicación de más de 170 mil páginas de documentos relacionados con la calidad del aire y la contaminación en la zona del World Trade Center después de los ataques del 11 de septiembre de 2001.
Los registros permanecieron durante años en 68 cajas que, según funcionarios municipales, fueron localizadas el año pasado, pese a que previamente se había informado que esos documentos no estaban en poder de la ciudad.
La publicación ocurre antes del 25 aniversario de los atentados y se realizará mediante un portal público, con nuevos archivos incorporados de manera progresiva.
Entre los documentos aparecen informes sobre la presencia de asbesto y otros contaminantes en edificios y espacios cercanos a la Zona Cero. Algunos registros señalan concentraciones aparentemente inferiores a los límites establecidos por autoridades ambientales y laborales, mientras otros muestran niveles superiores; en varios casos, los informes no incluyen un análisis escrito que interprete los resultados.
La documentación también incluye un memorando elaborado semanas después de los ataques que aborda posibles demandas relacionadas con la exposición al aire contaminado. El hallazgo ha reavivado cuestionamientos sobre qué información conocían las autoridades y cuándo fue comunicada a trabajadores, residentes y socorristas.
El antecedente oficial incluye una investigación de la Oficina del Inspector General de la Agencia de Protección Ambiental (EPA). En 2003, concluyó que la agencia había emitido mensajes tranquilizadores sobre la calidad del aire, mientras que un informe posterior determinó que la declaración del 18 de septiembre de 2001 de que el aire era “seguro” para respirar no contaba con datos y análisis suficientes para una afirmación general.
La ciudad también mantiene una investigación para determinar qué conocían las administraciones municipales sobre los contaminantes generados por los ataques. El Departamento de Investigación de Nueva York informó que el proceso continúa y contempla un informe público final.




