Destaca Mamdani papel de la migración en cierre de la cumbre de alcaldes
BROOKLYN, Nueva York, EU, 21 de septiembre de 2026.- Puertas abiertas, obras todavía en proceso y artistas hablando directamente con quienes entraban a sus espacios. Así transcurrió este fin de semana una nueva edición de Bushwick Open Studios, el festival comunitario que desde 2006 reúne a creadores, galerías, talleres y espacios culturales del barrio. Durante viernes, sábado y domingo, cientos de estudios recibieron visitantes con exposiciones y proyectos en distintas etapas de desarrollo.
Entre ellos estuvo la artista peruana Niceli Portugal, educadora y organizadora comunitaria, quien presentó piezas atravesadas por la migración, la memoria y el trabajo social. “Me gusta que sirvan como un archivo de lo que está pasando a mi alrededor”, explicó sobre una práctica que parte de su experiencia como inmigrante y de su trabajo con comunidades de Bushwick y Corona en Queens.
Una de sus obras recientes nació de su convivencia con recolectores de latas. Portugal les pidió que le contaran sus sueños y construyó una pieza inspirada en la estructura simbólica de los atrapasueños.
Las latas, explicó, representan esos cinco centavos que, acumulados uno tras otro, ayudan a sostener las aspiraciones de una comunidad que puede trabajar jornadas de 10 o 15 horas por ingresos muy bajos. “Ellos son mágicos y qué fortuna haber podido trabajar con ellos”, afirmó.
Portugal también mostró Apacheta, una obra creada con materiales recogidos en las calles de Bushwick. La pieza parte de las estructuras andinas utilizadas históricamente como forma de conexión con las montañas y las convierte en una imagen de su nueva casa.
“El hecho de que nos hayamos roto o deconstruido muchas veces significa que nos podemos volver a construir”, dijo al vincular precariedad, migración y resistencia.
Para ella, Nueva York modificó también su forma de entender el arte. Después de crecer en Arequipa, encontró en la ciudad otras posibilidades creativas y una práctica que define como herramienta de cambio social. “Yo no sé si fuera artista si no fuera inmigrante”, reconoció.
En el mismo estudio, el fotoperiodista, el artista visual Niel Constantine, exhibió imágenes tomadas durante protestas y una huelga de hambre alrededor de Delaney Hall, en Newark, Nueva Jersey.

Su selección reúne momentos entre autoridades migratorias, policía estatal, manifestantes, familiares y personas dentro del centro. Pero Constantine insiste en que el centro de la historia no está en el enfrentamiento. “Siempre tengo que recordarme quién es realmente el protagonista de la historia”, dijo.
El fotógrafo, que lleva alrededor de tres años trabajando formalmente en fotoperiodismo, describió el presente como uno de los periodos más difíciles para ejercer el oficio.
Contó que durante coberturas relacionadas con ICE ha sido rociado con gas pimienta y expuesto a irritantes químicos, mientras otros periodistas en distintas ciudades han resultado heridos. Su exposición buscó llevar esa documentación periodística al espacio del estudio sin perder de vista a las personas detenidas.

El artista australiano Andrew Chan llevó una mirada distinta sobre la ciudad. Su espacio funcionó como adelanto de una futura exposición titulada Transient City, construida a partir de escenas que encuentra durante sus recorridos cotidianos: bicicletas eléctricas, carros de compras, personas sin hogar, camiones de comida, lavanderías y pasajeros del metro. “Estoy capturando una especie de instantánea de lo que veo alrededor”, explicó.
Chan trabaja a partir del dibujo y deja visibles zonas aparentemente incompletas para conservar movimiento y espontaneidad. Algunas superficies quedan desnudas; otras muestran trazos y marcas sin ocultar el proceso. Para el artista, esa construcción permite que la obra mantenga la sensación de un instante detenido, pero todavía vivo.

El escultor Blake Hiltunen, por su parte, abrió su estudio para explicar una práctica basada principalmente en moldes y vaciados. Mostró cómo crea una impresión negativa en cera para luego llenarla con cemento u otros materiales hasta obtener una forma positiva. El procedimiento, más que esconderse, se convierte en parte central de la obra y de la conversación con los visitantes.
Hiltunen habló además de otro proyecto educativo relacionado con los bronces de Benín y con las discusiones sobre procedencia, esclavitud y repatriación. Aclaró que ese trabajo es independiente de las esculturas expuestas durante BOS y que lo desarrolla junto con la abogada y activista Deirdre Farmer Pileman. “Estos objetos existen en el mundo y son más complicados”, explicó al plantear que su interés está en ampliar la discusión histórica alrededor de cómo fueron producidos, desplazados y posteriormente conservados.
Bushwick Open Studios nació en 2006 como un festival abierto de un solo día con 85 estudios y, con el tiempo, se convirtió en uno de los principales encuentros de estudios abiertos de la ciudad.
La organización Arts in Bushwick plantea hoy el evento no solo como una exhibición, sino como un espacio para fortalecer comunidad y diálogo entre artistas y residentes.




