Lleva Alessandra Durand el arte kené de la Amazonía a New York Fashion Week
MANHATTAN, Nueva York, EU, 20 de septiembre de 2026.- La lluvia cayó de forma constante este domingo sobre Manhattan, pero no frenó a la comunidad mexicana que salió a celebrar los 216 años de la Independencia de México. El desfile comenzó al mediodía y avanzó por Madison Avenue, desde la calle 38 hacia la 27, entre banderas, música, vehículos decorados y asistentes protegidos con paraguas y ponchos.
Eduardo llegó preparado para el agua. Reconoció que la jornada fue distinta a las anteriores.
“Fue un poco difícil porque cada año nunca ha llovido hasta hoy, al menos en los dos años que he venido, pero de todos modos aquí estamos y aquí disfrutando”, contó mientras seguía el recorrido.

La lluvia tampoco apagó el ánimo de Edgar, quien resumió la celebración con pocas palabras: “me siento feliz, me siento contento, me siento happy”. Aseguró que el mal tiempo no cambiaría su decisión de asistir y destacó el ambiente, la cultura y la forma en que la gente se viste para la ocasión.
Entre los asistentes también estuvo Missu, una pequeña invitada que llevaba su propia camisa mexicana. Para Edgar, uno de los mayores vínculos con su país sigue siendo la comida, pero también la gente y la manera en que las tradiciones se mantienen vivas incluso lejos de México.
Otro de los participantes llegó desde Guerrero con máscara y ánimo festivo. Ante la lluvia, respondió con una frase directa: “solo hay que echarle ganas. ¡Viva México!”. Dijo que había acudido para disfrutar junto a otros mexicanos y celebrar sin importar el clima.

El desfile también reunió expresiones de cultura popular. Entre los favoritos de algunos asistentes estuvieron los sonidos, las camionetas y los low riders que formaron parte del recorrido.
“Es lo más, mi favorito”, comentó uno de los presentes al describir lo que más le había llamado la atención.

La celebración sirvió además como un puente con las familias que permanecen en México. Un participante originario de Puebla y Ecatepec dijo que lo que más recuerda de su país es precisamente a los suyos.
“La familia, siempre mi familia”, expresó antes de enviar saludos desde Nueva York.
La jornada dejó una imagen repetida a lo largo de Madison Avenue: paraguas abiertos, ropa mojada, banderas tricolores y personas que se quedaron pese al agua. La lluvia no dejó de caer, pero tampoco lo hicieron los gritos de “¡Viva México!”, en una celebración marcada por la nostalgia, la identidad y el orgullo de una comunidad que volvió a tomar las calles de Nueva York.




