Advierte Nueva York sobre riesgo por contaminación del aire
MANHATTAN, Nueva York, EU, 1 de julio de 2026.- En Washington Square Park, el calor se sentía como una pared. Con 97 grados Fahrenheit (36 grados Celsius) y un sol intenso cayendo sobre Manhattan, algunas personas se acercaban a la fuente para mojarse la cara y refrescarse, mientras otras buscaban refugio bajo la sombra de los árboles. En el césped, decenas tomaban el sol sin camiseta, en una escena de verano que también reflejaba el riesgo de una ola de calor considerada peligrosa por las autoridades.
La ciudad de Nueva York atraviesa una emergencia por calor extremo que comenzó este miércoles y se extenderá durante el fin de semana del 4 de julio, con una sensación térmica que podría alcanzar 109 e incluso 111 grados Fahrenheit (43 a 44 grados Celsius) en algunos momentos.
Las autoridades y las aplicaciones del clima han advertido que la combinación de calor, humedad y mala calidad del aire puede representar un peligro serio para la salud, especialmente para adultos mayores, personas con enfermedades crónicas, trabajadores al aire libre y quienes no tienen acceso a aire acondicionado.
Ante ese escenario, el alcalde Zohran Mamdani anunció una ampliación de las medidas de emergencia para proteger a los neoyorquinos durante la ola de calor. El mandatario pidió a la población preparar un plan antes de que lleguen las peores condiciones, identificar un lugar fresco al cual acudir si no tienen aire acondicionado en casa y revisar el estado de vecinos, familiares y personas mayores.
"El mejor recurso contra el calor extremo es el aire acondicionado", señaló Mamdani, al insistir en que quienes no cuenten con ese servicio deben saber con anticipación adónde ir para mantenerse frescos.
El alcalde también pidió llamar al 311 si se observa a una persona en la calle en aparente situación de peligro por el calor, y remarcó que la respuesta de la ciudad depende no solo de sus agencias, sino también de la solidaridad entre vecinos.
Entre las medidas anunciadas por la administración se incluye la apertura de más centros de enfriamiento en los cinco condados, la extensión de horarios en piscinas públicas de tamaño olímpico e intermedio hasta las 8:30 de la noche y la habilitación de edificios municipales, bibliotecas y otros espacios públicos como refugios temporales con aire acondicionado durante los días más críticos.

La ciudad también activó vehículos de enfriamiento para asistir a personas vulnerables, realizar chequeos de bienestar a adultos mayores y ofrecer recursos como agua, bebidas con electrolitos, protector solar, alimentos y transporte hacia centros de enfriamiento o centros médicos, si fuera necesario. Además, se desplegaron equipos de asistencia en la calle para conectar a personas sin hogar con refugios, centros de enfriamiento y atención básica.
También se activaron los kioscos LinkNYC para mostrar direcciones en tiempo real hacia el centro de enfriamiento más cercano, mientras se recordó que las piscinas públicas y las playas son opciones gratuitas, siempre que se respeten los horarios y la presencia de salvavidas.
El Departamento de Salud recomendó mantenerse hidratado, evitar actividades físicas intensas al aire libre, buscar sombra o espacios con aire acondicionado y llamar al 911 ante señales graves como confusión, dificultad para respirar, piel caliente y seca, mareos, náuseas o ritmo cardíaco acelerado.
En medio de parques llenos, fuentes convertidas en alivio improvisado y calles sofocantes, el mensaje de la ciudad fue claro: el calor extremo no es solo una incomodidad del verano, sino una emergencia que puede ser mortal si no se toman precauciones.




