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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 23 de septiembre de 2026.- Nueva York se convirtió esta semana en el escenario para una nueva etapa de ERAN. El estudio de diseño, con sede en Ciudad de México, presenta por primera vez su trabajo en Estados Unidos dentro de Colony Presents, un programa dedicado a mostrar estudios independientes internacionales en Nueva York.
La exposición reúne piezas que reflejan la evolución de ERAN, desde sus primeros diseños hasta nuevas exploraciones de materiales y formas. Sus piezas estarán expuestas en Colony, ubicado en 196 W Broadway, Nueva York, hasta el viernes 25 de septiembre.

Fundada por la diseñadora Fernanda Díaz, ERAN comenzó hace cinco años a partir de una relación cercana con los muebles antiguos. Después de vivir en Milán y regresar a Ciudad de México, Díaz comenzó a coleccionar y restaurar piezas de distintas épocas. En 2022, ese interés evolucionó hacia el desarrollo de diseños propios.
Desde entonces, ERAN ha construido una identidad alrededor de objetos que combinan diseño contemporáneo, materiales, oficio y una relación constante con el pasado.
Pero detrás de cada pieza existe un proceso colectivo.
Manola Contreras se incorporó al equipo hace cuatro años y desde entonces ha acompañado de cerca la evolución creativa de ERAN. Su trabajo ha estado presente en el desarrollo de piezas, la exploración de materiales y la transformación de ideas iniciales en objetos terminados.
Una de las piezas que representa esta evolución es la Coffee Book Table, cuyo concepto y desarrollo comenzaron a partir de una idea que Fernanda y Manola exploraron juntas. El proceso pasó por distintas formas, materiales y prototipos hasta llegar a una de las piezas más reconocibles del estudio.
“Nos impulsamos mucho mutuamente, siempre estamos cuestionándonos, proponiendo y buscando cómo llevar una idea un poco más lejos”, cuenta Manola sobre su dinámica de trabajo con Fernanda.

Para ella, una parte importante de la identidad de ERAN está precisamente en esa forma de trabajar. Las ideas se transforman a través de las conversaciones entre el equipo y de las personas que participan en cada etapa de producción.
“Algo que hace muy especial a ERAN es justamente que no es un trabajo de una sola persona. Detrás de cada pieza hay muchas manos”, explica.
El estudio trabaja con artesanos, carpinteros y otros especialistas en la Ciudad de México. Esa colaboración forma parte de la construcción de cada objeto y permite que una idea inicial se transforme a través de los materiales y los procesos.
En su debut en Nueva York, ERAN también presenta nuevas exploraciones, entre ellas una lámpara de vitrales que introduce una técnica y una tipología que el estudio no había presentado anteriormente.

La llegada a Nueva York representa para el equipo una oportunidad para ver sus piezas dentro de un contexto distinto y conocer cómo dialogan con una escena internacional de diseño.
“Ver nuestras piezas aquí hace que todo el trabajo de estos años cobre otra dimensión”, dice Manola.
Después de cinco años, ERAN continúa evolucionando sin establecer una fórmula fija para su futuro. Su debut en Nueva York marca así un nuevo capítulo para una marca que ha construido su identidad desde Ciudad de México, a través del diseño y, sobre todo, del trabajo colectivo detrás de cada pieza.





