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MANHATTAN, Nueva York, EU, 28 de septiembre de 2026.- Costa Rica recordó ante la Asamblea General de Naciones Unidas que abolió su ejército hace más de siete décadas porque apostó por un principio que aún considera vigente: que el derecho internacional puede ofrecer mayor seguridad que las armas.
“El diálogo siempre será más poderoso que la confrontación, el Derecho más duradero que la fuerza y la cooperación el único camino hacia una paz verdaderamente sostenible”, afirmó su representante permanente, Boris Vasir Marchegiani Carrero.
Desde esa posición, Costa Rica defendió un multilateralismo más eficaz y advirtió que la ONU pierde legitimidad cuando no logra traducir sus resoluciones en resultados concretos. “El multilateralismo es una necesidad para preservar la paz, promover el desarrollo sostenible y proteger la dignidad humana”, sostuvo Carrero, quien pidió una organización “más ágil, más eficiente, más transparente y responsable ante sus Estados Miembros”.
El diplomático dedicó una parte importante de su intervención a la situación en Nicaragua. “Reiteramos nuestra profunda preocupación por la situación en Nicaragua”, afirmó, al mencionar el deterioro de las libertades fundamentales, la persecución de voces críticas, el cierre de espacios cívicos, persecuciones religiosas y denuncias de violaciones a los derechos humanos. Costa Rica, agregó, mantiene su compromiso con “el restablecimiento del Estado de Derecho”.
Marchegiani señaló que su país ha acogido a “cientos de miles de personas nicaragüenses”, 300 mil solicitantes de asilo aproximadamente desde 2018 según datos de ACNUR.
Sobre Cuba dijo que Costa Rica ve con preocupación la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de sus ciudadanos.
Respecto a Venezuela, señaló que su país sigue “atento a la evolución de la situación”, con la expectativa de que prevalezcan “el diálogo, el respeto de la voluntad popular, el restablecimiento de las instituciones democráticas y la atención a las personas en situación de vulnerabilidad”.

Costa Rica aprovechó además la tribuna para impulsar la candidatura de Rebeca Grynspan a la Secretaría General de las Naciones Unidas.
Marchegiani la presentó como “una latinoamericana con experiencia política, económica y multilateral” y “una mujer de probado liderazgo”. “Costa Rica cree firmemente que la próxima Secretaria General debe ser una mujer latinoamericana; debe ser Rebeca Grynspan”, afirmó.
La defensa del ambiente ocupó otro espacio central. “Costa Rica ha demostrado que el liderazgo ambiental no se mide por el tamaño de un territorio, sino por la firmeza de su compromiso con las generaciones presentes y futuras”, señaló.
El cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la degradación de ecosistemas y la contaminación de los recursos hídricos, advirtió, forman parte de “una crisis global” que afecta la seguridad alimentaria, la salud pública y el desarrollo.
Dentro de ese problema, alertó especialmente sobre el avance de la minería ilegal en la frontera con Nicaragua. Según dijo, esta actividad está “impulsada por organizaciones criminales transnacionales” y ha provocado “una grave destrucción ambiental”, además de generar riesgos para la salud pública y la seguridad regional.
“Estas organizaciones disputan territorios, alimentan economías ilícitas, atentan contra las instituciones democráticas y afectan directamente los derechos y la dignidad de las personas”, agregó.
Marchegiani cerró su intervención retomando la identidad histórica de Costa Rica como país sin ejército y su defensa del derecho internacional abanderado por la ONU. “El futuro de las Naciones Unidas no dependerá únicamente de la fortaleza de su Carta, sino del coraje colectivo para cumplirla”, concluyó.




