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MANHATTAN, Nueva York, EU, 26 de junio de 2026.- En pleno Chinatown, a pocos pasos de la estación de metro de Canal Street, The Fire House se transformó en una puerta sensorial hacia Ecuador. Allí, entre aromas, luces, sonidos, flores, cacao y narrativas visuales, se inauguró Casa Ecuador, una experiencia inmersiva que busca presentar al país ante audiencias internacionales desde su naturaleza, su cultura y su identidad contemporánea.
La propuesta, abierta al público en el marco del Mundial 2026, convierte el espacio en un recorrido por las cuatro regiones del país: Trópico, Andes, Amazonía y Galápagos. Cada instalación combina diseño escenográfico, tecnología, gastronomía, arte y elementos naturales para acercar al visitante a la diversidad ecuatoriana desde una experiencia de 30 minutos, con accesos programados cada 20 minutos.
Daniel del Valle, director ejecutivo de The Embassy of Nature y uno de los organizadores de la iniciativa, explicó que Casa Ecuador es un proyecto que nació hace un par de años con el objetivo de dar visibilidad internacional al país a través de su cultura y su medio ambiente.
“Casa Ecuador nace para darle visibilidad al Ecuador a través de su cultura y a través del medio ambiente ecuatoriano”, afirmó Del Valle, al recordar que Ecuador fue el primer país en reconocer oficialmente en su Constitución los derechos de la naturaleza. Para el organizador, ese antecedente convierte al país en un referente especial cuando se habla de biodiversidad, conservación y relación entre territorio e identidad.

La experiencia también forma parte de una plataforma itinerante impulsada por la Fundación Identidad Nacional y la Fundación Marquesado de Lises, que busca llevar la esencia del país al mundo. Tras presentaciones en ciudades como París, Madrid y Abu Dhabi, Casa Ecuador inicia una nueva etapa de expansión hacia Estados Unidos y Europa, consolidándose como una herramienta de diplomacia cultural y de marca país.
En Nueva York, la instalación se presenta como parte del ambiente mundialista. Del Valle explicó que, aunque inicialmente se pensó realizar la experiencia durante la final del Mundial, se decidió aprovechar esta fecha por su importancia para la diáspora ecuatoriana que llegó a la ciudad para acompañar a la selección.
“Utilicemos esta fecha también para que la diáspora ecuatoriana que está viniendo a ver el partido tenga ocasión de sentirse reflejada”, comentó Del Valle. Para él, ver a Ecuador representado en un edificio icónico de Chinatown, rodeado de flores ecuatorianas y en una de las ciudades más multiculturales del planeta, permite que el país se coloque en el centro de la conversación internacional.
El recorrido inicia con una propuesta sensorial que invita a tocar, oler, mirar y escuchar. Los visitantes pueden probar chocolate, percibir aromas asociados al país, observar narrativas audiovisuales y atravesar espacios diseñados para explicar qué es Ecuador, cuáles son sus regiones, cómo se ha desarrollado y cómo busca proyectarse en el mundo. “Tratamos de llevarlos de forma sobrenatural al Ecuador”, resumió Del Valle.
En la sección del trópico, la paja toquilla ocupa un lugar central. La instalación transforma el espacio con fibras naturales, cortinas y proyecciones que revelan la historia, las texturas y las transformaciones de este material. El recorrido culmina con una narrativa audiovisual que recuerda el verdadero origen del sombrero de paja toquilla, uno de los símbolos artesanales más reconocidos del país.
La región de los Andes aparece representada a través de una atmósfera fresca y envolvente, marcada por rosas rojas reales y referencias a los paisajes de altura. En este espacio, las rosas ecuatorianas dialogan con la memoria de los hieleros andinos y con la tradición de los helados de paila, servidos con esencia de rosas. La instalación combina memoria y territorio en una experiencia delicada pero potente.

La Amazonía, por su parte, aparece como una invitación a conectar con la riqueza natural del país megadiverso. A través de recursos sensoriales como sonido, iluminación, aromas y visuales, el espacio busca evocar la profundidad de la selva ecuatoriana y su importancia ambiental. En conjunto, la experiencia propone mirar a Ecuador no solo como destino turístico, sino como un territorio vivo donde naturaleza y cultura se entrelazan.
Galápagos cierra el recorrido con una instalación inmersiva que transporta a los visitantes hacia las profundidades del archipiélago. Mediante luz, sonido y proyecciones envolventes, el espacio recrea la atmósfera marina y la extraordinaria riqueza natural de las islas, reconocidas internacionalmente como uno de los lugares más emblemáticos del planeta por su biodiversidad.
Quienes recorrieron Casa Ecuador destacaron el carácter emotivo y sensorial de la propuesta. Luis Burgos, ecuatoriano de Guayaquil, calificó la experiencia como “espectacular” y dijo que fue una sorpresa encontrar en Nueva York una representación tan cuidada del país. “No me hubiera imaginado que tuviéramos un trabajo tan bonito. Hicimos el tasting y estuvo buenísimo. Cien puntos”, expresó.
Alelí Cobo de Burgos, también guayaquileña, coincidió en que la instalación logra conectar al visitante con la identidad ecuatoriana desde los sentidos. “Es una experiencia sensorial espectacular. Los sabores de Ecuador están ahí adentro, desde el chocolate, la paja toquilla… estás dentro del corazón de nuestro país”, comentó tras completar el recorrido.
Casa Ecuador permanecerá abierta al público en The Fire House, en Chinatown, el viernes 26 y sábado 27 de junio, de 11:00 a 19:00 horas, se requiere registro gratuito en su página web: https://www.casaecuador.org/.




