Extiende Nueva York celebraciones del Mundial con más puntos de encuentro
MANHATTAN, Nueva York, EU, 24 de junio de 2026.- Antes de convertirse en una de las principales voces encargadas de las políticas de salud y servicios humanos de Nueva York, la doctora Helen Arteaga fue una niña inmigrante ecuatoriana aprendiendo un nuevo idioma y viendo de cerca las dificultades que enfrentaban comunidades como la suya para acceder a oportunidades.
Durante una conversación con Margarita Guzmán, directora ejecutiva de Violence Intervention Program (VIP), Arteaga recordó el camino que la llevó desde Queens hasta ocupar el cargo de vicealcaldesa de Salud y Servicios Humanos, una posición desde donde supervisa agencias dedicadas a salud, servicios sociales, infancia y apoyo comunitario.
“Viniendo de Ecuador, llegando a Estados Unidos, aprendiendo inglés y entendiendo que estoy en un hermoso país que tiene tantas oportunidades, pero esas oportunidades vienen con trabajo duro”, relató Arteaga, quien aseguró que sus valores nacieron de su familia y de la comunidad que la vio crecer.
Una de las mayores influencias de su vida fue su padre, a quien describe como un activista comunitario sin siquiera conocer ese término. “Él simplemente creía en ayudar al vecino”, recordó Arteaga al contar que su hogar llegó a convertirse en una pequeña oficina de inmigración donde ayudaban a otras personas a entender documentos y procesos en un nuevo país.
Pero también fue la pérdida de su padre la que marcó su visión sobre la necesidad de transformar el sistema de salud. Arteaga contó que él murió en Elmhurst Hospital sin haber tenido acceso adecuado a atención médica debido a barreras de idioma, burocracia y falta de recursos, el mismo hospital donde años después ella se convertiría en la primera mujer y primera latina en dirigir su equipo ejecutivo.
“Decidí que no iba a dejar que un sistema de salud roto definiera lo que significaba la atención médica para mi familia”, expresó al recordar aquel momento. Esa experiencia la impulsó a dedicar su carrera a combatir desigualdades en salud pública, desde la creación de centros comunitarios hasta su liderazgo durante la pandemia en uno de los hospitales más importantes de Queens.
Ahora, como parte de la administración del alcalde Mamdani, Arteaga aseguró que su objetivo es construir un sistema más accesible que vea las necesidades de las personas de manera integral, incluyendo salud mental, vivienda, seguridad alimentaria y apoyo a las familias. “Quiero asegurarme de que la salud mental no tenga el estigma que tiene y que la accesibilidad no sea solo una palabra, sino una acción”, señaló.

Margarita Guzmán también compartió cómo una experiencia familiar marcó su camino hacia la defensa de la justicia. Recordó que cuando tenía 11 años, su padre fue arrestado por un crimen que no cometió, un hecho que cambió completamente la vida de su familia: perdieron su casa, sus autos, sus empleos y parte de su círculo cercano.
Guzmán explicó que ver a una de las personas que más admiraba enfrentar una injusticia y perder su dignidad frente al sistema la impactó profundamente. La experiencia y el trabajo de los abogados que defendieron a su padre la inspiraron desde niña a convertirse en abogada y dedicar su vida a proteger y acompañar a otras personas frente a situaciones de vulnerabilidad.
Para Helen Arteaga, las respuestas frente a la violencia doméstica y de género deben ir más allá de una intervención inmediata; por ello destacó la importancia de trabajar junto a organizaciones comunitarias que ya cuentan con la confianza de poblaciones inmigrantes y latinas en Nueva York.
“Ustedes están dentro de la comunidad, son un socio de confianza”, señaló al referirse al papel de las organizaciones sin fines de lucro, asegurando que el gobierno necesita escuchar a quienes trabajan directamente con las personas afectadas.
Uno de los puntos principales de su visión está relacionado con la salud mental y la necesidad de eliminar barreras culturales que históricamente han dificultado que muchas familias busquen ayuda. La funcionaria aseguró que se trabaja para ampliar el acceso a servicios de salud mental y garantizar que estos sean ofrecidos de una manera “equitativa e inclusiva”.
Además, mencionó que los programas enfocados en la infancia también forman parte de la prevención de ciclos de violencia. Según explicó, cuando existen casos de violencia doméstica, es necesario entender las diferentes capas que afectan a una familia y garantizar que las instituciones actúen como herramientas de apoyo y no únicamente desde una visión de castigo.
“Queremos asegurarnos de que la persona entienda que esto no es su culpa”, expresó Arteaga al hablar sobre sobrevivientes de violencia doméstica. Para ella, romper el estigma y acompañar tanto a adultos como a niños es una parte fundamental para evitar que estos patrones continúen entre generaciones.
La vicealcaldesa agregó que muchas mujeres enfrentan diferentes barreras al mismo tiempo, desde problemas de vivienda hasta acceso a beneficios y atención médica. Por eso, considera necesario construir sistemas que respondan a la realidad completa de cada persona. “Cuando empoderas a una mujer, empoderas a la familia”, afirmó.




