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MANHATTAN, Nueva York, EU, 9 de septiembre de 2026.- A 25 años de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, la Policía de Nueva York inauguró un memorial en el lobby de su cuartel general para honrar a los agentes que murieron aquel día y a los cientos que fallecieron posteriormente como consecuencia de enfermedades relacionadas con su trabajo en la Zona Cero.
El memorial reúne en una pared los nombres de los miembros de la NYPD que perdieron la vida como consecuencia de los ataques y de las labores de rescate y recuperación que siguieron durante días, semanas y meses entre los escombros y materiales tóxicos del World Trade Center.
Los discursos del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani; la comisionada de la NYPD, Jessica Tisch; y el jefe del Departamento, Michael J. LiPetri, recordaron que 23 integrantes de la NYPD murieron directamente en el World Trade Center la mañana del 11 de septiembre, pero también pusieron énfasis en una tragedia que continuó durante las siguientes décadas: las enfermedades provocadas por la exposición a los contaminantes presentes en el aire, el polvo, los escombros y los residuos tóxicos de la denominada Zona Cero.
Tisch señaló que más de 469 miembros del Departamento han muerto por enfermedades vinculadas con su servicio después de los ataques.
Mamdani recordó particularmente la historia del oficial John William Perry, quien había llegado a una estación policial aquella mañana con la intención de renunciar para iniciar una nueva carrera como abogado. Cuando el primer avión impactó contra la Torre Norte, Perry pidió nuevamente su placa y se dirigió hacia el World Trade Center. La última vez que fue visto estaba ayudando a una mujer a salir de la Torre Sur, antes de regresar al edificio para intentar salvar a más personas.
“Con la misma inmensa valentía y coraje que fue común entre tantos aquel día, el oficial Perry corrió hacia la lucha. La última vez que fue visto estaba ayudando a una mujer a salir de la Torre Sur antes de regresar para salvar a tantos otros como pudiera”, expresó Mamdani al recordar al policía y a sus compañeros fallecidos.
El alcalde destacó además que el sacrificio no terminó el 11 de septiembre. Miles de oficiales regresaron repetidamente a Ground Zero para buscar restos de compañeros y civiles entre los escombros, permaneciendo allí hasta que avanzaron las labores de remoción.
“Día tras día, noche tras noche, buscaron entre la pila para recuperar los cuerpos de sus compañeros caídos y de los miles de civiles asesinados. Cuando ese trabajo terminó, permanecieron allí hasta que los escombros y los residuos fueron retirados, mientras continuaban cumpliendo con su deber de servir y proteger nuestra ciudad”, señaló.
También mencionó que durante los últimos 25 años han muerto más de 450 policías por enfermedades relacionadas con el 9/11.
“Eran padres y madres, hermanas y hermanos, y eran neoyorquinos de principio a fin. Cuando decimos ‘nunca olvidar’, no es una frase vacía. Es una obligación de honrar todo lo que entregaron los hombres y mujeres de la NYPD y sus compañeros socorristas, cuidando a aquellos que están enfermos y construyendo una ciudad digna de su sacrificio”, afirmó.

La comisionada Jessica Tisch hizo énfasis en las consecuencias sanitarias que continúan afectando a quienes participaron en las labores posteriores al atentado. Recordó que miles de policías trabajaron durante meses “entre escombros ardientes y residuos tóxicos”, expuestos a condiciones que años después derivaron en cáncer y otras enfermedades.
“El 11 de septiembre no terminó cuando se apagaron los incendios. El costo de aquel día ha continuado desarrollándose durante un cuarto de siglo. Hemos perdido ya a más de 469 miembros por enfermedades relacionadas con su servicio después de los ataques, y sabemos dolorosamente que esas pérdidas no han terminado”, dijo Tisch durante la ceremonia.
La comisionada añadió que algunos de los policías presentes en la ceremonia han enfrentado personalmente cánceres relacionados con el 9/11 y años de tratamientos médicos.
“Su presencia aquí nos recuerda que la historia representada por esta pared todavía está siendo escrita. Hay familias que perdieron a alguien el 11 de septiembre y familias cuya pérdida llegó años después. Hay otros que continúan viviendo con los efectos de ese servicio hoy. Todos ellos son parte de la historia que estamos preservando aquí”, expresó.

Tisch sostuvo además que el memorial tiene como objetivo transmitir esa memoria a nuevas generaciones de policías que no vivieron directamente los ataques.
“Estas personas nos piden que recordemos a estos hombres y mujeres como algo más que nombres o números de uno de los capítulos más oscuros de la historia de nuestra ciudad; que preservemos quiénes fueron y el extraordinario estándar de servicio que dejaron a quienes vinieron después”, señaló.
“Dentro de 25 años, los rostros en este edificio serán diferentes. Pero estos nombres seguirán aquí y el ejemplo de los hombres y mujeres detrás de ellos continuará dando forma al Departamento al que entregaron tanto para servir”, concluyó la comisionada al referirse a la permanencia del memorial dentro del Headquarters de la NYPD.
El jefe del Departamento, Michael J. LiPetri, recordó que detrás de los cientos de nombres inscritos en la pared existen historias personales, compañeros de comando, familias y policías que todavía recuerdan haber trabajado y compartido con quienes murieron.
“Hay cientos de nombres en esta pared, y detrás de cada uno de ellos hay una vida que estuvo unida a este Departamento: un comando, un compañero, un grupo de policías que trabajó con ellos, se rió con ellos y todavía cuenta historias sobre ellos muchos años después. Han pasado 25 años, pero este Departamento nunca ha tenido el lujo de convertir aquel día simplemente en algo del pasado”, expresó.

LiPetri agregó que más de mil 700 integrantes del servicio se han retirado de la NYPD con discapacidades relacionadas con el World Trade Center.
“Todavía estamos perdiendo miembros por enfermedades causadas por su servicio después de los ataques. Más de 1.700 miembros del servicio se han retirado de este Departamento por discapacidades relacionadas con el World Trade Center y, todos estos años después, todavía seguimos junto a las familias mientras ellas continúan adelante”, afirmó.
El jefe pidió a los futuros integrantes de la Policía detenerse frente al memorial y conocer quiénes fueron las personas cuyos nombres aparecen allí.
“Espero que se detengan. Espero que aprendan quiénes fueron esas personas, porque los hombres y mujeres de esta pared ayudaron a formar el Departamento en el que sirven hoy. Su valentía es parte de esta institución, su sacrificio también, y la responsabilidad de recordarlos ahora nos pertenece a todos”, señaló.
Para la dirigencia policial, este memorial busca dejar constancia de que las consecuencias del 9/11 no terminaron aquel día y todavía forman parte de la historia del Departamento y de Nueva York.




