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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 22 de octubre de 2026.- La familia de Koran Irvine, el trabajador de Con Edison que murió tras recibir un disparo en el puente George Washington, cuestionó este jueves la decisión judicial de fijar una fianza de un millón de dólares para Víctor Romero, un detective retirado de la Policía de Nueva York (NYPD) acusado por el caso.
Romero, de 62 años, compareció ante un tribunal de Manhattan el jueves 22 de octubre, donde enfrentó un cargo de homicidio en primer grado, después de que inicialmente las autoridades anunciaran que sería acusado de asesinato. El caso permanece bajo investigación y la fiscalía prevé presentarlo ante un gran jurado el 26 de octubre, según la información difundida sobre la audiencia.
Irvine, de 46 años, murió el martes 20 de octubre tras recibir un disparo mientras conducía por el nivel superior del puente, en dirección a Nueva Jersey. Los investigadores sospechan que el hecho estuvo relacionado con un incidente de furia al volante.
Durante la audiencia, los fiscales describieron el caso como un “asesinato particularmente sin sentido” y señalaron que los videos de vigilancia supuestamente muestran a Romero siguiendo agresivamente el vehículo de Irvine antes de colocarse a su lado y disparar. Según la acusación, el conductor perdió el control del automóvil y Romero continuó su camino.
La familia expresó su indignación tanto por el cargo como por la posibilidad de que el acusado recupere la libertad bajo fianza.
“Es un error judicial”, declaró Keith White, abogado de los familiares, al cuestionar que Romero pudiera salir en libertad pese a la gravedad de los hechos.
La tía de la víctima, Gale Ford, lamentó que Irvine no pudiera regresar a casa con su esposa y sus hijos después de una jornada laboral.
“Mi sobrino Koran era un marido devoto. Era un padre orgulloso y presente en su casa con sus hijos”, expresó.
La hermana de Irvine también cuestionó que se considerara al acusado elegible para obtener la libertad bajo fianza, mientras la familia enfrenta la pérdida.
El abogado defensor, Alan Abramson, calificó el caso de tragedia y manifestó su solidaridad con los familiares de la víctima.
Romero no se declaró culpable durante la comparecencia.
Una campaña de recaudación de fondos organizada por Nicole Martin-Depelteau señaló que Irvine estaba dedicado a su esposa, Patricia, y a sus hijos, Lea y Hiro.
"Koran era un hombre lleno de vida, amor y dedicación a las personas que más significaban para él. Su familia era su mundo y trabajaba duro todos los días para mantener a su esposa, Patricia, y a sus hijos, Lea y Hiro. Amaba profundamente, valoraba sus relaciones y siempre se esforzaba por darle a su familia la mejor vida posible", dice la publicación de Go fund me que aspira a recaudar 45 mil dólares para su familia.




