Enfrentan neoyorquinos un lunes difícil tras paso de tormenta de nieve
QUEENS, Nueva York, EU, 26 de enero de 2026.- Las calles de Nueva York y de ciudades vecinas amanecieron bajo un paisaje invernal que muchos residentes describen como el más extremo que han visto en años.
Durante el fin de semana, la potente tormenta invernal identificada por meteorólogos como tormenta Fern, dejó acumulaciones de nieve que, en sectores de la ciudad, superaron las 12 a 14 pulgadas, haciendo que las personas salieran desde la noche anterior y temprano en la madrugada a palar nieve y tratar de liberar vehículos, en un esfuerzo comunitario por poder movilizarse en sus barrios.
Las máquinas quitanieves trabajaron sin pausa desde la madrugada para despejar avenidas principales y calles secundarias, pero el volumen de nieve fue tan grande que terminó acumulándola en las orillas de las aceras, dificultando el paso de peatones y creando enormes montañas de nieve que muchos residentes tratan de remover manualmente con palas.

La tormenta invernal impactó no solo a Nueva York sino a gran parte del noreste y el medio atlántico de Estados Unidos, provocando cierres de carreteras, suspensión de vuelos y cortes de energía para cientos de miles de clientes en varios estados, incluidos Texas, Luisiana y Tennessee.
Las autoridades meteorológicas indicaron que el fenómeno fue uno de los más amplios y severos de la temporada, con nieve, aguanieve y hielo a lo largo de miles de kilómetros de territorio.
En respuesta a la emergencia, la gobernadora del estado de Nueva York, Kathy Hochul, tomó medidas preventivas días antes de que la tormenta golpeara con fuerza. Como parte de los preparativos, Hochul declaró el estado de emergencia y ordenó el cierre de escuelas y atención en oficinas públicas durante el lunes 26 de enero, con el fin de proteger la seguridad de los ciudadanos ante el riesgo de carreteras congeladas y nevadas intensas.
“El invierno en Nueva York es algo que podemos afrontar, pero es importante tomarse en serio los riesgos que conlleva el frío extremo. Los neoyorquinos deben evitar viajar durante la nevada, especialmente por el peligro de quedar varados con estas bajas temperaturas. Si deben viajar, asegúrense de salir con tiempo suficiente y lleven en su coche provisiones como mantas, agua y alimentos. La seguridad es siempre la máxima prioridad, así que asegúrense de estar preparados para esta tormenta”, indicó la gobernadora.

Mientras tanto, en la ciudad de Nueva York, el alcalde Zohran Mamdani ofreció en las últimas horas un informe oficial sobre las labores de limpieza y recuperación tras el paso de la tormenta. Mamdani explicó que miles de trabajadores del Departamento de Saneamiento y otras agencias han sido desplegados para garantizar que las rutas principales estén transitables y que los equipos de emergencia puedan llegar a cada barrio.
“Hemos movilizado todos nuestros recursos disponibles para hacer frente a las condiciones extremas que dejó esta tormenta. Nuestros equipos están despejando calles, aceras y zonas críticas, y seguimos trabajando sin descanso para que cada neoyorquino pueda transitar de manera más segura. Pedimos paciencia a nuestros residentes, limpiar esta enorme cantidad de nieve requiere tiempo, y pedimos que todos consideren permanecer en casa mientras avanzamos con las operaciones”, indicó el alcalde de Nueva York.
En Nueva Jersey, la situación también fue grave. La gobernadora Mikie Sherrill, en sus primeras semanas en el cargo, declaró el estado de emergencia para todo el estado antes de que la tormenta llegara, lo que permitió la movilización de recursos estatales para responder a las condiciones severas de nieve y frío.
“El estado de emergencia declarado por la tormenta invernal se ha terminado a partir de hoy lunes 26 de enero de 2026 a las 12 horas. Sin embargo, las oficinas estatales abrirán este martes 27 de enero, aunque con una apertura dos horas más tarde, y se mantienen límites de velocidad más bajos en las carreteras para garantizar seguridad mientras continuamos con las labores de recuperación”, indicó Sherrill.
La gobernadora Sherrill indicó que, aunque la tormenta ya pasó, las autoridades mantienen la alerta ante los riesgos que persisten por el hielo acumulado y las bajas temperaturas. El gobierno estatal continúa coordinando las labores de remoción de nieve y recuperación, mientras se recomienda a los residentes evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse atentos a posibles retrasos en servicios y actividades escolares en distintas zonas de Nueva Jersey.
Los servicios de transporte masivo también se vieron afectados. Líneas de trenes y autobuses operaron con retrasos o limitaciones debido a las condiciones de hielo y nieve acumulada en las vías, lo que obligó a muchas personas a caminar largas distancias para llegar a sus trabajos o regresar a sus hogares este lunes por la mañana.

Durante las horas después de la tormenta, salieron los equipos municipales con quitanieves en las avenidas principales y vecinos con palas en calles secundarias tratando de despejar el camino para caminar y bajar la nieve de las entradas de sus casas.
A pesar de las complicaciones que dejó la tormenta, la nieve también trajo momentos de disfrute para algunos residentes. En distintos parques de la ciudad se vio a familias y jóvenes aprovechando el paisaje blanco para deslizarse en trineos improvisados, jugar y tomarse fotografías, convirtiendo por unas horas el frío intenso en una oportunidad para compartir y vivir el lado más recreativo del invierno.
Finalmente, las autoridades meteorológicas reiteran que, aunque la tormenta ha pasado en la mayor parte del noreste, las condiciones de frío extremo y hielo en carreteras y aceras continuarán siendo peligrosas durante todo el lunes y parte de la semana, por lo que se mantiene el llamado oficial a evitar viajes innecesarios y a extremar las precauciones.


