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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 22 de octubre de 2026.- El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, abrió una cápsula del tiempo sellada en 1976 en la Planta de Recuperación de Recursos de Aguas Residuales de Port Richmond, en Staten Island, para marcar el inicio de un proyecto de modernización de 185 millones de dólares destinado a mejorar el funcionamiento de las instalaciones y reforzar su protección contra inundaciones.
La planta, ubicada en la costa norte de Staten Island, comenzó a operar en 1953 y presta servicio a unos 200 mil residentes en una zona de nueve mil 665 acres. Durante la administración del exalcalde Abraham Beame, en la década de 1970, recibió una ampliación de 165 millones de dólares que cuadruplicó su capacidad de tratamiento, de 15 millones a 60 millones de galones diarios, explica un comunicado de prensa.
Cincuenta años después, la nueva inversión contempla la modernización de los equipos de distribución eléctrica, las salas mecánicas, la sala de control, las oficinas y los vestuarios. También incluye paredes reforzadas, umbrales elevados y barreras desplegables para reducir los riesgos asociados con las inundaciones.
El Departamento de Protección Ambiental de Nueva York (DEP) prevé completar las obras en el verano de 2029, en menos de cuatro años. Según la ciudad, el uso de un modelo de diseño y construcción bajo un solo contrato permitirá reducir el plazo aproximadamente 40 por ciento frente a los tiempos habituales. El proyecto se suma a 279 millones de dólares en mejoras realizadas de manera continua en la planta.
“El regreso de ballenas, delfines y caballitos de mar a nuestros ríos y puertos representa décadas de trabajo para limpiar nuestras vías fluviales. Ese progreso no es una razón para desacelerar; es una razón para hacer más”, afirmó Mamdani.
El alcalde agregó que la ciudad continúa ampliando sus sistemas de alcantarillado, incorporando infraestructura para absorber aguas pluviales y modernizando las plantas de tratamiento para proteger la salud y la seguridad de los residentes.
La cápsula del tiempo, colocada detrás de la piedra angular del edificio administrativo en 1976, contenía una carta de Beame dirigida al alcalde que gobernara la ciudad en 2026, además de planos de ingeniería y arquitectura, fotografías del personal, recortes de periódicos, monedas conmemorativas del bicentenario de Estados Unidos y una encuesta sobre la calidad del agua del puerto.
DEP Commissioner Garcia joined @NYCMayor today to open a time capsule sealed inside the Port Richmond Wastewater Resource Recovery Facility (WRRF) in 1976, marking the start of construction on a $185 million capital project to modernize the Staten Island facility. https://t.co/kYk0rLcOrM
— NYC Water (@NYCWater) October 21, 2026
En su carta, Beame describió el contenido como un registro de los logros y dificultades de la ciudad, así como de sus aspiraciones para las generaciones futuras.
“Esta cápsula del tiempo, con sus periódicos y otros objetos de nuestro año, debería darle una idea de nuestros logros y fracasos; nuestro orgullo y frustraciones; y sobre todo, nuestras esperanzas para aquellos que nos siguen”, escribió el exalcalde.
El documento fue redactado durante la crisis fiscal que atravesaba Nueva York en la década de 1970. Pese a las dificultades económicas, Beame defendió las inversiones en saneamiento como parte del compromiso de la ciudad con la salud pública y la recuperación ambiental.
“Estamos haciendo todo lo posible, a pesar de un período actual de austeridad gubernamental, para dejarle un legado de un entorno limpio y hermoso”, señaló en la carta, en la que expresó su esperanza de que las futuras generaciones pudieran nadar, pescar y disfrutar de los ríos y las playas de la ciudad.
Antes de las grandes inversiones en infraestructura sanitaria de esa década, Nueva York descargaba alrededor de 200 millones de galones de aguas residuales sin tratar en las vías fluviales cada día, debido a la insuficiente capacidad de tratamiento.
Además, los residuos sólidos del proceso se enviaban a un sitio de vertido en el océano, una práctica que terminó en 1992 tras la implementación de la prohibición federal de descargar lodos de aguas residuales en el mar.
Actualmente, el DEP opera 14 plantas de recuperación de recursos de aguas residuales que procesan unos 1.300 millones de galones diarios. Mientras que en la década de 1970 se trataba aproximadamente el 85 por ciento de las aguas residuales, hoy las instalaciones capturan la totalidad de las aguas residuales generadas en condiciones de tiempo seco.
La comisionada del DEP, Lisa F. Garcia, afirmó que la inversión permitirá mantener la seguridad, la eficiencia y la resiliencia de la planta, además de continuar los avances en la calidad del agua del puerto de Nueva York.
Por su parte, la representante de la mayoría del Concejo Municipal, Kamillah M. Hanks, destacó que la modernización es necesaria para acompañar el crecimiento de la costa norte de Staten Island y proteger la infraestructura, las vías fluviales y la calidad de vida de sus residentes.




