Presenta alcalde Mamdani balance del Mundial en visitantes y trabajadores
QUEENS, Nueva York, EU, 17 de julio de 2026.- La ciudad de Nueva York amaneció este viernes con una mejoría temporal en las condiciones de la calidad del aire, a diferencia del miércoles y jueves, cuando el humo tornó el cielo grisáceo y redujo la visibilidad.
James Lapointe sintió en su propio cuerpo los efectos del humo que cubrió Nueva York durante las últimas jornadas.
"Ayer me ardían la nariz y los ojos", relató el hombre, quien aseguró que utilizó una mascarilla para protegerse mientras la ciudad permanecía bajo una densa neblina provocada por los incendios forestales en Canadá.
Aunque este viernes dijo sentirse mejor y destacó que el ambiente parecía más despejado, las mediciones indican que la calidad del aire continúa siendo peligrosa.
El Índice de Calidad del Aire, conocido como ICA o AQI por sus siglas en inglés, se mantenía este viernes en 161, dentro de la categoría roja de nocivo. Los pronósticos advierten que el humo podría intensificarse nuevamente durante la noche del viernes y el sábado, antes de que las lluvias y tormentas previstas ayuden a limpiar el ambiente.
El ICA es una escala que permite conocer el nivel de contaminación y el riesgo que representa respirar el aire exterior. Los valores entre 0 y 50 se consideran buenos; de 51 a 100, moderados; de 101 a 150, nocivos para grupos sensibles; y de 151 a 200, nocivos para toda la población. Por tanto, una lectura de 161 significa que cualquier persona puede comenzar a experimentar efectos, mientras que quienes padecen asma, enfermedades pulmonares o cardíacas podrían presentar consecuencias más graves.
Ava Lopez describió el jueves como una jornada horrible, con un aire marrón, cargado de humo y difícil de respirar. Aunque este viernes percibió una mejoría, llevaba mascarillas y aseguró que se colocaría una si volvía a observar una concentración intensa de humo.
"Es bastante aterrador", afirmó al explicar que era la primera vez que experimentaba un episodio de contaminación de esta magnitud en Nueva York.

El alcalde Zohran Mamdani pidió a los neoyorquinos permanecer en espacios frescos y con aire acondicionado, reducir el tiempo al aire libre, beber suficiente agua y revisar el estado de vecinos vulnerables, especialmente adultos mayores y personas con condiciones médicas.
Las autoridades también mantienen abiertos centros de enfriamiento y recomendaron evitar hacer ejercicio, realizar trabajos físicos intensos y otras actividades extenuantes al aire libre mientras continúe la contaminación.
Las partículas finas PM2.5 transportadas por el humo pueden penetrar profundamente en los pulmones y provocar tos, dificultad para respirar, dolor de cabeza, irritación de los ojos, la nariz y la garganta, mareos y fatiga. También pueden agravar enfermedades crónicas.
Los grupos con mayor riesgo incluyen a niños, adultos mayores de 65 años, personas embarazadas, trabajadores al aire libre y quienes padecen asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica o afecciones cardíacas. Las autoridades recomiendan buscar atención médica ante dolor en el pecho o dificultades graves para respirar.
Para reducir la exposición, los especialistas aconsejan permanecer dentro de casa, cerrar puertas y ventanas y utilizar un purificador de aire o el aire acondicionado, siempre que sea posible. Quienes necesiten salir deben usar una mascarilla N95 o KN95 bien ajustada y evitar esfuerzos físicos prolongados.
El estado entregó 40 mil mascarillas adicionales a la ciudad y mantiene unidades disponibles en centros de transporte, mientras el gobierno municipal las distribuye gratuitamente en bibliotecas públicas, estaciones de bomberos, precintos policiales y otros puntos de los cinco condados.
Julio, un inmigrante ecuatoriano originario de Cuenca, dijo que no había sufrido tos ni otras molestias durante los últimos dos días. Reconoció, sin embargo, que no había usado mascarilla por descuido y consideró adecuadas las recomendaciones oficiales.
Las autoridades insisten en que incluso quienes no presentan síntomas deben seguir vigilando el ICA, reducir su exposición y suscribirse a las alertas de emergencia enviando NOTIFYNYC al 692-692, pues la mejoría registrada durante la mañana podría ser breve y el humo podría volver a concentrarse durante la noche y el sábado.




