Investigan en NY muerte de un civil en choque provocado por policía
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 17 de junio de 2026.- El estado de Nueva York avanza en una reforma educativa que transformaría la forma en que los estudiantes obtienen su diploma de secundaria. La propuesta del Departamento de Educación del Estado de Nueva York (NYSED) plantea sustituir gradualmente el modelo basado en créditos y exámenes por un sistema centrado en la demostración de competencias y conocimientos adquiridos.
De acuerdo con el plan presentado ante la Junta de Regentes, el nuevo esquema entraría plenamente en vigor para los alumnos que inicien la secundaria en 2029 y formen parte de la generación que egresará en 2033. La iniciativa forma parte del programa NY Inspires, con el que el estado busca redefinir el significado del diploma de educación media superior.
Actualmente, los estudiantes deben cumplir requisitos de créditos en materias obligatorias y aprobar evaluaciones estatales para obtener un diploma. Según datos oficiales del NYSED, el sistema vigente exige al menos 22 créditos distribuidos en áreas como inglés, matemáticas, ciencias, estudios sociales, artes y educación física.
La propuesta contempla que los alumnos acrediten su preparación mediante evidencias de aprendizaje, proyectos interdisciplinarios, experiencias laborales vinculadas a la educación, pasantías, estudios independientes y trabajos de culminación académica.
“Los estudiantes demuestran preparación a través de evidencia de aprendizaje”, señaló el NYSED al presentar el nuevo modelo.
El cambio estará alineado con el marco denominado Portrait of a Graduate, adoptado oficialmente por el estado en 2025. Este documento establece competencias relacionadas con pensamiento crítico, comunicación efectiva, innovación, ciudadanía global, preparación académica y planificación del futuro.
La comisionada de Educación de Nueva York, Betty Rosa, afirmó que la reforma busca que un diploma represente una preparación demostrada para la universidad, el empleo y la participación cívica, más allá del tiempo pasado en las aulas.
Aunque la iniciativa aún requiere ajustes normativos y criterios de evaluación uniformes, autoridades estatales prevén una implementación gradual durante los próximos años, mientras continúan las consultas con escuelas, familias y comunidades educativas.




