Busca AARP frenar alza de servicios ante crisis de adultos en Nueva York
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 5 de marzo de 2026.- Una investigación reciente de AARP New York reveló que el incremento desmedido en los costos de la energía está forzando a los adultos mayores del estado a tomar decisiones críticas sobre su supervivencia. El informe denominado Desafíos de asequibilidad energética en Nueva York expone que este sector de la población sacrifica alimentos y medicinas para costear sus facturas de electricidad y gas.
Los datos recolectados indican que el 84 por ciento de los residentes mayores de 50 años experimentó un aumento en sus gastos mensuales durante el último año. Esta situación ha generado que el 49 por ciento de los encuestados reduzca sus compras de comestibles o artículos personales, mientras que un 17 por ciento ha dejado de adquirir medicamentos recetados para evitar el corte de los servicios básicos en sus hogares.
Ante este panorama, la organización insta a la gobernadora y a la legislatura estatal a implementar medidas de alivio antes de que concluya el periodo de sesiones en junio. Entre las peticiones destaca la creación de una oficina independiente de defensa del consumidor que represente a los ciudadanos en los procesos de fijación de tarifas, permitiendo impugnar las solicitudes de aumento de las compañías energéticas.
Beth Finkel, directora estatal de AARP New York, enfatizó que los servicios públicos no son un lujo, sino una necesidad para vivir con dignidad. La organización propone además devolver a los usuarios cualquier excedente de ganancias que las empresas obtengan por encima de lo aprobado por los reguladores, así como pausar temporalmente los impuestos estatales en los recibos para otorgar un respiro financiero inmediato.
El estudio, realizado por la firma ReconMR a una muestra de mil 8 residentes, refleja un malestar social profundo, pues el 93 por ciento de los participantes considera que los funcionarios electos deben garantizar que la energía sea asequible. Actualmente, el 22 por ciento de los adultos mayores en el estado ha tenido que recurrir a deudas o préstamos personales para no perder el acceso a la electricidad.


