Capta cámara trampa a visón americano en Long Island tras 30 años
MANHATTAN, Nueva York, EU, 30 de agosto de 2026.- Los arrestos realizados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) aumentaron de manera significativa durante junio y julio en Estados Unidos, incluso en estados gobernados por demócratas y con leyes destinadas a limitar la cooperación de autoridades locales con la agencia federal.
Los datos obtenidos por Deportation Data Project, con sede en la Universidad de California en Berkeley y UCLA, muestran que ICE realizó alrededor de 43 mil arrestos en junio y 49 mil en julio, una cifra récord para la agencia. La mayoría de los detenidos en julio no tenía cargos ni condenas penales, mientras que menos del 4 por ciento tenía antecedentes por delitos violentos.
Aunque Texas y Florida siguen concentrando una parte importante de las detenciones, el incremento se extendió prácticamente por todo el país.
Nueva Jersey duplicó sus arrestos, pese a haber aprobado medidas para restringir la cooperación de autoridades estatales y locales con ICE, en julio fueron arrestadas 2.080 personas, la cifra mensual más alta registrada en al menos cuatro años.
En el área de la ciudad de Nueva York, los agentes de ICE arrestaron a 919 personas durante julio, casi el doble de las detenciones registradas en abril, el nivel más bajo del año. Más de tres cuartas partes de los detenidos en julio no tenían antecedentes penales, según datos obtenidos por el Deportation Data Project.El fenómeno también alcanza a otros estados demócratas del noreste. En Connecticut, agentes de ICE realizaron decenas de arrestos durante operativos en Danbury, incluyendo detenciones cerca de viviendas, parques, paradas de tráfico y zonas próximas a escuelas y guarderías, según autoridades y organizaciones locales.

La organización Danbury Unites for Immigrants informó que al menos 50 personas habían sido arrestadas hasta la noche del pasado miércoles, afectando a unas 40 familias. Activistas denunciaron que algunos residentes permanecían escondidos por temor a ser detenidos y que entre los afectados había padres de niños en edad escolar.
El Departamento de Seguridad Nacional sostuvo, por su parte, que los operativos permitieron detener a personas consideradas “amenazas” para la seguridad pública, entre ellas al menos cuatro condenadas por delitos violentos.
ICE también ha señalado que sus agentes no tienen como objetivo las escuelas, aunque mantiene que personas en situación migratoria irregular pueden ser objeto de acciones de cumplimiento de la ley.
El aumento coincide con una expansión de los recursos destinados al control migratorio. Según los datos obtenidos por la oficina de Administración de Personal de Estados Unidos (OPM), la plantilla de ICE pasó de cerca de 21 mil empleados a 29 mil, mientras el programa 287(g), que permite la colaboración de autoridades estatales y locales con ICE, representa aproximadamente el 14% de los arrestos migratorios.
El nuevo escenario muestra que las restricciones aprobadas por estados como Nueva Jersey, Nueva York y Connecticut no han impedido que ICE intensifique sus operaciones.
Los registros más recientes del Deportation Data Project reflejan además un cambio en el perfil de los detenidos: los operativos ya no se concentran únicamente en personas con antecedentes penales, sino que alcanzan cada vez más a inmigrantes sin condenas, solicitantes de asilo y personas con distintos tipos de protección migratoria temporal.




