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MANHATTAN, Nueva York, EU, 23 de agosto de 2026.- Residentes de Nueva York expresaron su respaldo a la decisión del Departamento de Salud estatal de mantener sin cambios los requisitos de vacunación infantil, pese a la orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump que impulsa modificaciones al calendario federal de inmunización.
La medida llega a pocas semanas del regreso a clases y en medio de un debate nacional sobre el papel del Gobierno federal en las recomendaciones pediátricas.
La orden de Trump propone reducir de 18 a 12 las vacunas incluidas en las recomendaciones federales para niños y plantea separar la vacuna triple viral contra sarampión, paperas y rubéola, conocida como MMR, en tres inyecciones administradas en diferentes visitas médicas. Sin embargo, la autoridad para establecer los requisitos de vacunación escolar corresponde a cada estado.
El Departamento de Salud del Estado de Nueva York anunció que no modificará por ahora sus reglas. El comisionado estatal de Salud, James McDonald, cuestionó la evidencia científica detrás de los cambios federales y advirtió que alterar el calendario vigente podría dejar a los menores más expuestos a enfermedades prevenibles. “Por ahora, no cambia nada en el estado”, aseguró.
McDonald recordó que la vacuna MMR se utiliza desde hace más de cinco décadas y señaló que actualmente no existe en Estados Unidos una presentación que permita administrar sus tres componentes individualmente de la forma propuesta. “Las vacunas son la mejor protección para nuestros hijos”, afirmó el comisionado, quien recomendó a los padres consultar directamente con sus pediatras ante cualquier duda.
Entre los neoyorquinos consultados, Luanne Jones manifestó su apoyo a mantener el esquema actual. “Estoy a favor de las vacunas. Creo en la inmunidad colectiva y en tomar todas las medidas necesarias para incentivar a las personas a vacunarse y a vacunar a sus hijos, para que podamos mantenernos seguros como comunidad”, afirmó. Jones también dijo sentirse agradecida de que Nueva York haya decidido mantener sus propios estándares.
Emily Calpas contó que su posición también está marcada por una experiencia personal. Explicó que sufrió convulsiones después de recibir una vacuna cuando era niña, lo que generó temor dentro de su familia durante años. Sin embargo, aseguró que su posterior experiencia trabajando en investigación médica fortaleció su confianza en la evidencia científica. “No veo ninguna razón para hacerlas menos obligatorias y me alegra que sigamos manteniendo los requisitos en Nueva York”, expresó.
Maddie, otra de las entrevistadas, consideró que los residentes del estado se encuentran en una posición favorable frente a los cambios federales. “Tenemos suerte de estar en Nueva York, donde están dispuestos a hacer un esfuerzo para protegernos”, afirmó. A su criterio, las vacunas han demostrado su efectividad durante décadas y el Estado debe mantener la capacidad de establecer estándares más estrictos cuando lo considere necesario.
Naomi Eisenweis coincidió con esa postura y defendió la permanencia del esquema vigente. “Creo que es realmente importante mantener las vacunas obligatorias y mantener las 18”, señaló.
Mientras el Gobierno federal impulsa un calendario pediátrico menos amplio y recomienda que los estados reconsideren sus normas, Nueva York mantiene por ahora sus requisitos escolares y deja en manos de las autoridades estatales cualquier futura modificación.





