Acusan a 2 partidarios de ISIS de intentar detonar explosivos en NY
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 9 de marzo de 2026.- El Departamento de Justicia anunció este lunes cargos contra Emir Balat, de 18 años, e Ibrahim Kayumi, de 19, ambos de Pensilvania, por intentar detonar dos dispositivos explosivos en las inmediaciones de Gracie Mansion, residencia oficial del alcalde de Nueva York, en lo que se alega fue un acto de apoyo a ISIS, organización terrorista extranjera designada.
Según la acusación, los hechos ocurrieron el 7 de marzo durante una protesta titulada Detener la toma islámica de la ciudad de Nueva York y una contraprotesta denominada Expulsar a los nazis de la ciudad de Nueva York, según indica un comunicado de prensa.
Aproximadamente a las 12:15 horas, Balat lanzó un primer dispositivo hacia la multitud y luego recibió un segundo de Kayumi, que también intentó activar antes de ser detenido por la policía de Nueva York.
Tras su arresto, ambos declararon lealtad a ISIS. Balat expresó que su intención era superar el atentado con bomba del maratón de Boston, mientras Kayumi reconoció haberse inspirado en propaganda del grupo terrorista. Los dispositivos contenían metralla metálica y TATP, un explosivo altamente volátil conocido como la Madre de Satanás.
“La rápida acción de nuestros agentes evitó una tragedia”, señaló la fiscal general Pamela Bondi.
El fiscal general adjunto Todd Blanche agregó que los hombres buscaban causar bajas masivas y destacó la valentía de los agentes que desarmaron los artefactos antes de que alguien resultara herido.
El director del FBI, Kash Patel, enfatizó que no se tolerará que organizaciones terroristas o inspiradas por ellas ejecuten ataques y felicitó a la policía de Nueva York por prevenir lesiones o muertes.
Por su parte, el Fiscal General Adjunto de Seguridad Nacional, John Eisenberg, subrayó que el caso recuerda la amenaza de ISIS y su ideología violenta.
Balat y Kayumi enfrentan cargos por intento de proporcionar apoyo a una organización terrorista extranjera, uso de un arma de destrucción masiva, transporte y posesión de explosivos, con penas que podrían sumar hasta cadena perpetua.
La investigación continúa y las autoridades instan a cualquier persona con información a comunicarse con el FBI.
El caso está siendo manejado por la Unidad de Seguridad Nacional y Narcóticos Internacionales del Distrito Sur de Nueva York, con el apoyo de más de 50 agencias federales, estatales y locales, incluido el Grupo de Trabajo Conjunto contra el Terrorismo del FBI.
