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MANHATTAN, Nueva York, EU, 23 de octubre de 2026.- La migración transforma la identidad y cambia la manera en que las personas entienden su origen. Esa fue una de las reflexiones del panel Las rutas de las tángaras: migración y literatura, realizado este 23 de octubre en la Feria Internacional del Libro de Nueva York (FILNYC).
En el panel que reflexionó sobre el desarraigo y las fronteras participaron la periodista cubana y ganadora del Pulitzer Mirta Ojito, la escritora española Lara Moreno y la autora colombiana Cristina Bendek. La conversación fue moderada por la periodista Paola Nagovitch.
Para Ojito, migrar es una experiencia que acompaña a la humanidad desde sus orígenes.
“La migración es más vieja que la palabra”, señaló en entrevista con Quadratín Hispano.
Sin embargo, advirtió que para las mujeres puede ser especialmente difícil, sobre todo cuando deben separarse de sus hijos o padres y construir un hogar en un país desconocido. Su novela La memoria de las olas (2026) explora esa experiencia a través de dos mujeres separadas por un siglo.
La obra parte del naufragio del barco español Valbanera, ocurrido en 1919 cuando transportaba inmigrantes hacia las Américas. Se estima que murieron 488 personas. A partir de ese episodio, Ojito construye la historia de una mujer que busca reconstruir el pasado de su bisabuela y descubre secretos familiares. “¿Qué pasa cuando nos vamos y tenemos que crear una vida nueva?”, planteó.

Ojito también destacó el papel de las mujeres en la transmisión de la memoria: “Generalmente somos las mujeres las que tenemos las historias familiares, las que guardamos los secretos de la familia y decidimos compartirlo o no”.
Por su parte, Moreno abordó la migración desde la vida urbana y las relaciones sociales. Su novela La ciudad retrata a tres mujeres cuyas vidas se cruzan en un edificio de Madrid, tomando como inspiración el edificio en el que vivía.
“Me parecía que, si cortaba ese pedacito, como si cortan un pedacito de tarta y analizas todos sus pisos, podía hacer un retrato más o menos fidedigno de cómo nos organizamos socialmente, humanamente, políticamente, socialmente, económicamente”, señaló.
La migración fue inevitable en la mirada de la española. “No podía hablar de Madrid en ese momento, desde que escribí en el 2018, 2019, 2020, sin hablar de migración”, afirmó. Por eso eligió personajes vinculados con Marruecos y Latinoamérica, dos de los principales flujos migratorios en España.
La autora también reflexionó sobre el racismo, el machismo y la deuda pendiente con una perspectiva decolonial.
“Tenemos una asignatura pendientesísima con el decolonialismo, con la perspectiva de cómo nos autopercibimos, porque ni siquiera nos percibimos de una manera. Lo vemos todo desde la alteridad”, dijo.
Para Moreno, la ficción permite acercarse a quienes consideramos diferentes, pero también obliga a cuestionar cómo los representamos.
“La ficción como herramienta para mirar al otro, para construir el mundo y hacerte preguntas”, expresó. Y advirtió que persiste una mirada dominante sobre quiénes tienen derecho a contar las historias: “El mundo todavía le pertenece a esta hegemonía blanca del hombre blanco heterosexual”.
Por su parte, Bendek, autora de Los cristales de la sal, vincula la identidad con el territorio, la memoria y los flujos culturales que atraviesan la isla colombiana de San Andrés. Su obra plantea preguntas sobre el regreso y el sentido de pertenencia.
Desde distintas geografías y experiencias, las tres autoras exploraron cómo el desplazamiento no solo implica abandonar un lugar, sino también negociar la identidad y las fronteras que definen quiénes somos.
El panel formó parte de la octava edición de la FILNYC, que se celebra del 21 al 25 de octubre de 2026 en John Jay College, en Manhattan. La feria es una iniciativa del Instituto de Estudios Mexicanos de CUNY y promueve la literatura en español en Estados Unidos. Bajo el lema La lengua: el mar que somos, ofrece presentaciones de libros, paneles, talleres y actividades para distintas edades. La entrada es gratuita.




