Muere Noelia Castillo Ramos tras recibir la eutanasia en España
TRENTON, Nueva Jersey, Estados Unidos, 26 de marzo de 2026.- El Estrecho de Bab el-Mandeb se convirtió en el escenario de una tragedia marítima este 24 de marzo, cuando una embarcación que transportaba a 320 personas naufragó en su ruta hacia Yemen.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) confirmó el deceso de nueve personas, mientras que las labores de búsqueda continúan para localizar a 45 pasajeros que permanecen desaparecidos tras el incidente ocurrido al norte de la ciudad de Obock.
Tanja Pacifico, jefa de misión de la OIM en Yibuti, advirtió que este suceso marca un inicio alarmante para el año, especialmente por el comienzo de la temporada de calor que suele agitar las aguas en la región. Las autoridades locales han recuperado los cuerpos de seis hombres y tres mujeres, mientras que 120 sobrevivientes de nacionalidad etíope reciben actualmente asistencia médica, psicológica y alimentaria en los centros de respuesta humanitaria de la zona.
Esta ruta migratoria, utilizada anualmente por decenas de miles de personas que huyen de la pobreza y la inseguridad en el Cuerno de África, registró un incremento en el flujo de viajeros de 20 por ciento durante 2025. Pese a los riesgos de trata, violencia y naufragios que cobraron la vida de más de 900 migrantes el año pasado, el flujo hacia los países del Golfo persiste debido a la inestabilidad en Oriente Medio.
Para hacer frente a esta crisis, el organismo internacional activó el Plan Regional de Respuesta a los Migrantes 2026, con el cual solicita una inversión de 91 millones de dólares. Estos fondos buscan fortalecer las operaciones de rescate y establecer rutas seguras que eviten la pérdida de vidas en una de las zonas de tránsito más peligrosas del mundo.




