Conmociona a Italia homicidio de 4 jornaleros agrícolas en Calabria
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 4 de junio de 2026.- Un saldo de al menos 350 fallecidos y 220 heridos dejaron las intensas confrontaciones comunitarias registradas durante cinco días en la región de Darfur del Sur, en el suroeste de Sudán.
La disputa entre los grupos étnicos Salamat y Bani Halba comenzó en la localidad de Kabum por el robo de ganado y un vehículo, pero escaló debido al uso de armamento pesado de las rebeldes Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR).
El gobernador estatal, Bashir Marsal, confirmó que los ataques provocaron el incendio de nueve aldeas y el desplazamiento de cientos de familias, tras explicar que los combatientes pertenecen a dicha milicia y desobedecieron a sus mandos al anteponer su lealtad tribal.
Esta situación refleja la profunda inseguridad en la zona, donde las armas de alto poder sustituyeron a las herramientas ligeras que tradicionalmente se empleaban en estas riñas. Marsal responsabilizó de manera directa a la cúpula paramilitar por dotar de pertrechos de guerra a las comunidades, las cuales mantienen rivalidades históricas por la tenencia de la tierra y la soberanía local.
Estimaciones de Estados Unidos indican que las hostilidades globales en territorio sudanés acumulan cerca de 400 mil decesos en los últimos tres años, consolidando la crisis de desplazamiento y hambruna más severa del planeta.
A la par de estos choques en Darfur, el conflicto principal se movilizó hacia la vasta región de Kordofán, donde las incursiones de las facciones insurgentes cobraron la vida de más de 50 civiles en Kordofán del Norte de manera reciente.
Las tensiones entre ambas tribus suman ya tres periodos de combate abierto desde el estallido bélico generalizado que inició en abril de 2023 entre el ejército regular y los grupos paramilitares, sin que se vislumbre una tregua en el corto plazo por parte de los involucrados.




