Destina Metallica 100,000 dólares a víctimas de sismos en Venezuela
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 2 de julio de 2026.- El pasado 24 de junio, 146 venezolanos fueron deportados desde Estados Unidos y regresaron a su país, solo horas antes de que ocurrieran los dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5.
El hotel Santuario La Llanada, ubicado en La Guaira, en el que fueron hospedados, se derrumbó durante los temblores, dejando atrapados a los deportados. Aproximadamente 20 personas lograron escapar de entre los escombros y ponerse a salvo, pero los demás murieron o permanecen desaparecidos.
Uno de los que se salvó fue Orlando Torres, quien debe su vida a una llamada telefónica no atendida. Según contó en un audio a BBC Mundo, pocos minutos antes del terremoto estaba en un edificio anexo al principal para hacer una última gestión: hablar por teléfono con su hermano, la persona a la que iba a ser entregado por los agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), organismo del gobierno de Venezuela a cargo del proceso.
Sin embargo, su hermano no respondió y su trámite se retrasó unos minutos, que fueron vitales, pues evitaron que él estuviera en el edificio principal de cuatro pisos que albergaba a la mayor parte de los deportados, quienes quedaron sepultados bajo los escombros.
El doblete sísmico lo lanzó al piso, pero logró ponerse en pie, se colocó una silla sobre la cabeza y corrió hacia la salida del edificio anexo. Allí vio que el edificio al que había llegado junto a los demás venezolanos se había derrumbado por completo.
En ese vuelo llegaron a Venezuela 120 hombres, 19 mujeres, cinco niños y dos niñas. Sin embargo, hasta ahora las autoridades venezolanas no han ofrecido un balance sobre lo ocurrido con estas personas.
Un recuento inicial informal, basado en testimonios de un grupo de sobrevivientes, indicaba que solo 12 personas habrían sobrevivido, pero testimonios posteriores de víctimas y familiares sugieren que pudieron ser más.




