Llega avalancha de inmigrantes a España y genera crisis
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 30 de julio de 2026.- Las autoridades japonesas informaron que el número de fallecidos por el terremoto de magnitud 7.1 que sacudió el suroeste del país el martes 28 de julio aumentó a 25, mientras los equipos de emergencia continúan evaluando daños y buscan posibles sobrevivientes en medio de condiciones cada vez más adversas.
El gobierno de la prefectura de Kumamoto confirmó las muertes hasta la mañana del jueves y señaló que otras nueve podrían estar relacionadas con el desastre, aunque permanecen bajo investigación.
El sismo dejó además 86 heridos, cinco de ellos graves, y provocó daños severos en viviendas, infraestructura y comercios.
El impacto más crítico se registró en el Aeon Mall de Kashima, donde una explosión y el colapso de estructuras sorprendieron a cientos de personas que se encontraban en el lugar.
La primera ministra Sanae Takaichi afirmó que el gobierno central asumirá la coordinación de los esfuerzos de rescate y recuperación. Restaurar electricidad, agua y gas, además de garantizar suministro de agua potable, será prioritario.
“Las necesidades cambian constantemente. Haremos todo lo necesario para reducir la incertidumbre de la población”, dijo.
El calor es otro problema que enfrentan los rescatistas. El Ministerio de Medio Ambiente emitió una alerta por golpe de calor para Kumamoto, con temperaturas previstas de 91 grados Fahrenheit, lo que aumenta el riesgo de enfermedades en zonas sin servicios básicos. En localidades como Hikawa, muchos residentes continúan sin agua, y algunos se resguardan en estacionamientos municipales.
Los rescatistas mantienen operaciones en áreas afectadas, aunque reconocen que las posibilidades de hallar sobrevivientes disminuyen con el paso de las horas.




