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MANHATTAN, Nueva York, EU, 27 de septiembre de 2026.- El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, denunció ante la Asamblea General de Naciones Unidas un fuerte endurecimiento de las sanciones estadounidenses contra la isla y calificó las nuevas restricciones energéticas como equivalentes a un “bloqueo naval” y, según la interpretación del Gobierno cubano, a “un acto de guerra”.
“Encaramos una agresión multidimensional del gobierno de Estados Unidos, una hostilidad permanente, abusiva y despiadada que dura ya casi siete décadas”, afirmó. Rodríguez intervino el 26 de septiembre durante el Debate General del 81 periodo de sesiones.
El canciller sostuvo que desde enero las medidas se volvieron “más crueles y peligrosas” debido a restricciones destinadas a impedir que terceros países suministren combustible a Cuba. La administración estadounidense sostiene, por su parte, que la presión busca provocar cambios políticos y económicos en el Gobierno cubano, al que considera una preocupación para su seguridad nacional.

Rodríguez aseguró que el alcance de las medidas va mucho más allá de las relaciones comerciales directas entre Washington y La Habana.
“Más de siete mil contenedores han sido detenidos en diversos puertos”, afirmó, precisando que muchos transportaban “alimentos, medicamentos y dispositivos médicos”.
También denunció presiones sobre empresarios, restricciones a embarques comerciales y obstáculos al turismo, el financiamiento y el acceso a tecnología.
El canciller acusó además a Washington de presionar a gobiernos extranjeros para que cancelen acuerdos de cooperación sanitaria con Cuba.
“Se llega al colmo de presionar a niveles insospechados a gobiernos soberanos para que renuncien a servicios médicos que nos solicitaron”, afirmó.
Según Rodríguez, esas decisiones terminan afectando a poblaciones que dependen de la atención proporcionada por profesionales cubanos.
Entre los casos más recientes de países que han declinado el apoyo médico de Cuba, están: Bahamas, Honduras y Guatemala. Mientras que México decidió mantener su programa con médicos cubanos pese a la presión de Washington. Estados Unidos sostiene que estas misiones presentan problemas relacionados con las condiciones laborales de los profesionales.
“El impacto de un cerco tan férreo y despiadado tiene rostro humano”, sostuvo Rodríguez. “La guerra económica se dirige contra el pueblo”. El ministro aseguró que las restricciones “generan angustias” y afirmó que no constituyen un daño colateral, sino una política concebida para afectar las condiciones de vida de las familias cubanas.

Datos presentados por Cuba ante Naciones Unidas estimaron que entre el 1 de marzo de 2024 y el 28 de febrero de 2025 las medidas estadounidenses provocaron daños materiales por siete mil 556.1 millones de dólares, un aumento de 49 por ciento frente al periodo anterior.
En octubre de 2025, la Asamblea General volvió a pedir el fin del embargo por trigésima tercera ocasión, aunque con un respaldo menor que en votaciones anteriores. La resolución recibió 165 votos a favor, siete en contra y 12 abstenciones. Entre los votos contrarios estuvieron Estados Unidos, Israel, Argentina, Hungría, Macedonia del Norte, Paraguay y Ucrania. Un año antes, la misma resolución había recibido 187 votos favorables, dos en contra y una abstención.
Pese al tono del discurso, Rodríguez afirmó que La Habana mantiene abierta una vía de entendimiento.
“Siempre hemos estado y seguimos dispuestos al diálogo con el gobierno de Estados Unidos”, dijo, siempre que ocurra sobre bases de “seriedad, respeto e igualdad”.
La tensión bilateral se ha profundizado durante 2026. La administración de Donald Trump ha amenazado con sancionar a países que suministren combustible a Cuba, mientras Washington prepara acciones penales contra el expresidente Raúl Castro relacionadas con el derribo en 1996 de avionetas de Hermanos al Rescate.
Trump también afirmó esta semana desde la misma tribuna de Naciones Unidas que Cuba es un “Estado fallido” y aseguró que su Gobierno está ejerciendo sobre La Habana la mayor presión registrada hasta ahora.
Rodríguez respondió directamente a esa afirmación: “si así fuera, ¿por qué tuvieron que establecer un bloqueo de combustible, por qué establecieron sanciones secundarias, por qué tienen que amenazar, perseguir y presionar a los Estados?”
Por su lado, Trump afirmó este sábado que espera alcanzar un acuerdo con Cuba y descartó, por ahora, la necesidad de una intervención militar.
“Cuba está fallando gravemente. Queremos ayudar a Cuba”, dijo a periodistas. Sus declaraciones se produjeron días después de afirmar ante la Asamblea General de la ONU que su Gobierno busca “un cambio fundamental” en Cuba y que el país “caerá”.
“¡Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí!”, resumió el canciller. Rodríguez sostuvo que la isla continuará realizando cambios económicos internos, pero insistió en que no aceptará condiciones que, desde la perspectiva del Gobierno cubano, comprometan su soberanía.




