Vive Málaga una Semana Santa de fe con procesiones y tronos monumentales
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 31 de marzo de 2026.- Una extensa columna de polvo sahariano, con una longitud aproximada de mil 600 kilómetros, se desplaza desde el noroeste de África sobre el océano Atlántico con dirección a Europa, en un fenómeno atmosférico documentado por imágenes satelitales que muestran con claridad la magnitud y avance del sistema.
El seguimiento visual confirma que el frente se dirige hacia las Islas Canarias y continúa su trayectoria hacia la Península Ibérica, con previsión de alcanzar también zonas de Francia y el Reino Unido en los próximos días. Este tipo de intrusiones, conocidas como calima, pueden reducir la visibilidad y elevar la concentración de partículas en el aire.
Más allá de su apariencia en el cielo, esta nube transporta partículas finas de origen mineral que permanecen en suspensión y pueden ingresar al sistema respiratorio. Su concentración en superficie suele asociarse con irritación, crisis asmáticas y aumento de alergias, sobre todo en personas vulnerables, lo que ha llevado a autoridades a vigilar su evolución en zonas habitadas.
El fenómeno también modifica las condiciones atmosféricas en su paso: la masa de aire cálido y seco actúa como una barrera que dificulta la formación de nubes y limita el desarrollo de tormentas. En paralelo, al depositarse, estos sedimentos enriquecen suelos y océanos con nutrientes, e incluso pueden generar episodios de “lluvia de barro” cuando se combinan con precipitaciones.




