Aumenta riesgo de ciclón en Golfo de México
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 12 de junio de 2026.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef advirtieron que el brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo (RDC) continúa extendiéndose a nuevas zonas sanitarias y podría afectar cada vez más a los niños, especialmente en hogares donde la transmisión sigue en aumento.
A través de su sitio web alertaron que apenas tres semanas desde su confirmación, las autoridades congoleñas han reportado 676 casos y 136 muertes por la especie Bundibugyo, una variante poco común y altamente letal.
Las infecciones se distribuyen a lo largo de un corredor de mil kilómetros, desde Aru (Ituri) hasta Miti Murhesa (Kivu del Sur), con 34 zonas sanitarias ya afectadas, incluidas áreas recién impactadas en Kivu del Norte.
El doctor Olivier Le Polain, responsable de epidemiología de la OMS, señaló que la aparición diaria de casos en nuevas zonas refleja “la magnitud del brote y la alta movilidad de la población”.
Aunque la mayoría de los contagios se han registrado entre adultos, Unicef alertó que el riesgo para los menores podría aumentar si la transmisión dentro de los hogares continúa creciendo.
El doctor Douglas Noble, responsable global de emergencias de salud pública de Unicef, recordó que en brotes anteriores los niños representaron una proporción significativa de casos y muertes.
En Ituri, más de la mitad de los menores de cinco años sufre malnutrición crónica, y uno de cada cinco no ha recibido vacunas básicas, lo que los deja en una situación de extrema vulnerabilidad.
“La capacidad de estas comunidades para soportar más presión ya estaba al límite”, afirmó.
Los datos también muestran una dimensión de género: las mujeres y niñas representan el 53,4 por ciento de los casos confirmados, y entre adolescentes, las niñas concentran más del 61 por ciento.
Según ONU Mujeres, esto responde a roles sociales que las exponen más al virus, como el cuidado de enfermos, tareas domésticas, atención sanitaria primaria y prácticas funerarias.
La agencia pidió reforzar la protección, la información comunitaria y el apoyo a organizaciones lideradas por mujeres.
A diferencia de otras variantes del ébola, no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados contra la especie Bundibugyo.
La OMS insistió en fortalecer la vigilancia, las pruebas y el rastreo de contactos, que actualmente supera el 70 por ciento, aunque aún por debajo del nivel necesario para controlar la transmisión. Un laboratorio en Beni procesó 500 pruebas en un solo día, lo que permitirá clarificar la situación epidemiológica.
Unicef afirmó que aún es posible evitar que los niños sufran las peores consecuencias si se refuerzan la detección temprana, la atención pediátrica y el trabajo comunitario.
Como parte de una respuesta de seis meses para asistir a 3.7 millones de personas, la agencia ha enviado más de 100 toneladas de suministros en ocho vuelos, con apoyo de la Unión Europea. La carga incluye equipos de protección, medicamentos, insumos médicos y materiales de higiene.
La agencia recordó que el ébola se transmite principalmente por contacto con fluidos corporales, por lo que no recomienda cerrar escuelas si se aplican medidas adecuadas de prevención y se informa correctamente a docentes, personal y estudiantes.




