Advierte Netanyahu respuesta sin precedentes ante amenazas de Irán
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 27 de enero de 2026.- La tensión geopolítica en el Medio Oriente se agudizó este martes tras un intercambio de advertencias hostiles entre los gobiernos de Israel e Irán, coincidiendo con el arribo del grupo de ataque del portaviones estadounidense Abraham Lincoln a la región.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró que cualquier agresión directa por parte de la República Islámica sería contestada con una fuerza nunca antes vista, elevando la alerta militar a niveles críticos. Este escenario ocurre mientras las fuerzas israelíes reorientan sus objetivos hacia la desmilitarización total de Gaza, tras haber recuperado recientemente los restos del último rehén en manos de Hamás.
Guardianes de la Revolución de Irán lanzaron una advertencia a los países vecinos, señalando que cualquier nación que facilite su espacio aéreo o territorio para ataques en su contra será considerada hostil. Ante esta situación, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, mantuvo una comunicación con el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salmán, quien garantizó que la monarquía no permitirá acciones militares contra Teherán desde su jurisdicción.
Por su parte, en Estados Unidos, el presidente Donald Trump destacó la magnitud de la presencia naval en la zona, sugiriendo que el régimen iraní busca negociar debido a una presunta debilidad interna exacerbada por las recientes protestas sociales.
La administración de Netanyahu insistió en que no permitirá la creación de un Estado palestino y que mantendrá el control de seguridad sobre Gaza y Cisjordania, desafiando el reconocimiento internacional de dicha soberanía.
El plan de cese al fuego coordinado con la Casa Blanca avanza hacia su segunda etapa, centrada ahora en la destrucción de túneles y el desarme de las milicias respaldadas por Irán. Mientras tanto, informes de inteligencia en EU sugieren que el control del sistema clerical iraní atraviesa su momento más vulnerable desde mil 979, lo que ha intensificado la retórica de intervención por parte de algunos sectores del Senado estadounidense.


