Califica Trump la ofensiva de EU contra el arsenal de Irán
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 4 de marzo de 2026.- La tensión política en Líbano escaló este miércoles tras el primer discurso oficial de Naim Qassem, secretario general de Hezbolá, desde el inicio de la ofensiva israelí el pasado fin de semana. El líder del partido-milicia chií arremetió contra la administración de su país por lo que considera una actitud de sumisión frente a los intereses de las fuerzas de Israel.
Qassem sostuvo que la responsabilidad del Ejecutivo debería centrarse en la restauración de la soberanía nacional y la defensa del derecho a la resistencia armada, en lugar de implementar restricciones operativas a sus combatientes.
Las declaraciones de Qassem responden directamente a la postura del presidente libanés, Joseph Aoun, quien calificó de "irreversible" la reciente prohibición de las actividades militares de la organización fuera de la legalidad estatal.
El dirigente de Hezbolá cuestionó si el verdadero conflicto radica en el monopolio de las armas o en las constantes violaciones territoriales ejercidas por el Ejército de Israel. En su intervención, recogida por medios locales, enfatizó que el reciente lanzamiento de cohetes hacia bases enemigas fue una respuesta directa a la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, y no el detonante de las hostilidades actuales.
Bajo este panorama de fragmentación interna, la organización reafirmó que sus fuerzas no se rendirán y que los ataques extranjeros representan una agresión contra la integridad de todo el pueblo libanés. Mientras el Consejo de Ministros defiende su derecho a prohibir milicias ajenas a las fuerzas regulares, Hezbolá apela a la unidad nacional para frenar lo que denomina la agresión israelí-estadounidense.
La situación mantiene en alerta a Estados Unidos ante la posibilidad de que esta división política debilite aún más la estabilidad institucional en una región ya impactada por el conflicto con Irán.