Transforma San Valentín: de ritual pagano a negocio millonario
MORELIA, México, 9 de febrero de 2026.- Antes de convertirse en una celebración de rosas rojas y cenas románticas, el 14 de febrero estaba marcado por sangre, superstición y fertilidad. En la antigua Roma se celebraba la Lupercalia, un festival pagano dedicado a la purificación y la reproducción. Durante esos días, sacerdotes sacrificaban animales y jóvenes recorrían la ciudad golpeando suavemente a las mujeres con tiras de piel, convencidos de que ese ritual aumentaría sus posibilidades de concebir. Nada de corazones ni declaraciones de amor, era una ceremonia física, cruda y profundamente simbólica.
Con la expansión del cristianismo, estas prácticas comenzaron a verse como inaceptables. Para borrar el rastro pagano, la Iglesia decidió reemplazar la festividad con una conmemoración religiosa. Así nació el Día de San Valentín, en honor a un mártir del que se sabe poco con certeza histórica. Las versiones sobre su vida varían, pero ninguna prueba sólida lo vincula directamente con el amor romántico. La fecha fue, en realidad, una estrategia para domesticar una celebración que ya estaba arraigada en la cultura popular.
La conexión entre San Valentín y el romance apareció siglos después, impulsada más por la literatura que por la religión. Poetas medievales comenzaron a asociar febrero con el apareamiento de las aves, y poco a poco la idea del amor empezó a envolver la fecha. El relato espiritual se diluyó entre versos, simbolismos y gestos románticos, dando paso a una nueva narrativa que transformó una antigua fiesta de fertilidad en una supuesta celebración del afecto.
La nota completa en Quadratín Michoacán.


