Impulsó Hitler creación del Volkswagen como propaganda
MORELIA, México, 27 de febrero de 2026.- El 26 de mayo de 1938, Adolf Hitler colocó la primera piedra de una fábrica destinada a producir el llamado auto del pueblo.
El proyecto, bautizado como Volkswagen, no era simplemente un automóvil: era una pieza estratégica de propaganda para mostrar que el régimen nazi podía ofrecer progreso y bienestar a las familias trabajadoras alemanas.
La propuesta era ambiciosa
El vehículo debía ser accesible, resistente, económico en combustible y capaz de transportar a dos adultos y tres niños. Para desarrollarlo, el encargo fue entregado al ingeniero Ferdinand Porsche, quien diseñó un modelo compacto, de líneas redondeadas y mecánica sencilla que con el tiempo se convertiría en uno de los autos más reconocibles del planeta.
Incluso se implementó un sistema de ahorro mediante estampillas para que los trabajadores pagaran el automóvil poco a poco antes de recibirlo.
Pero el estallido de la Segunda Guerra Mundial cambió por completo el rumbo del proyecto. La fábrica, ubicada en la ciudad que hoy conocemos como Wolfsburg, dejó de producir autos familiares y pasó a fabricar vehículos militares. Durante el conflicto, la planta utilizó trabajo forzado, incluyendo prisioneros, lo que representa uno de los capítulos más oscuros en la historia de la compañía.
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