Procesan en Tabasco a presunto responsable de múltiples homicidios
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 10 de septiembre de 2026.- Cilia Flores, la esposa de Nicolás Maduro, solicitó formalmente el arresto domiciliario en Nueva York debido a una condición cardíaca grave que supuestamente ha empeorado durante su reclusión en la prisión federal de Brooklyn.
Según el expediente presentado ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York y citado por NBC Miami, el cuadro cardíaco sustenta la solicitud de arresto domiciliario de Cilia Flores, quien sufrió un episodio agudo el 29 de julio y presenta una serie de síntomas que, según su defensa, persisten desde entonces.
Según el documento, Flores atravesó ese día un cuadro de 30 minutos de duración, con opresión intensa en el pecho y sensación de falta de oxígeno. Llegó a considerar el uso de nitroglicerina sublingual, pero logró superar el episodio sin recurrir al medicamento.
Mark Donnelly, abogado de Flores, afirmó que ella "merece la oportunidad de esperar su juicio mientras se encuentra bajo arresto domiciliario, recuperándose de una cirugía cardíaca invasiva".
Además, detalló que, antes de su arresto en Venezuela, Cilia Flores gozaba de buena salud y no tomaba ningún medicamento de forma continua, salvo una inyección mensual para controlar el prolapso de la válvula mitral.
“Ahora le recetan cuatro medicamentos, lleva consigo nitroglicerina en caso de un posible infarto y debe lidiar con las constantes recomendaciones médicas que sugieren una exploración coronaria y una cirugía”, indicó.
Entre los síntomas que presenta actualmente se encuentran mareos persistentes, aturdimiento prolongado, episodios de vértigo y dificultad respiratoria crónica, así como ritmos cardíacos anormales.
Consultores médicos externos citados por la defensa estiman que Flores pudo haber sufrido un infarto leve, pero el expediente admite que no se le realizaron exámenes de laboratorio en ese momento ni quedaron documentados en su historial médico.
Tampoco se le practicó un nuevo ecocardiograma que permitiera comparar su función cardíaca con estudios anteriores, por lo que la extensión de un eventual daño coronario permanece sin determinar.




