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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 2 de septiembre de 2026.- Chad Barclay, de 33 años, ciudadano trinitense y residente permanente legal en Estados Unidos, se declaró culpable de trata sexual y reconoció haber secuestrado a seis mujeres adicionales entre 2022 y 2023.
La fiscalía informó este 2 de septiembre que la admisión se produjo durante una audiencia en la que el acusado aceptó responsabilidad por una serie de agresiones y robos vinculados a su esquema de explotación.
Según documentos judiciales, Barclay atrajo a una víctima a su domicilio el 13 de septiembre de 2022 para mantener relaciones sexuales, donde la robó y agredió sexualmente.
El acuerdo de culpabilidad también establece que secuestró a otras seis mujeres en distintos momentos, hechos que derivaron en múltiples cargos federales, incluidos prostitución interestatal, robo bajo la Ley Hobbs, secuestro, fraude con dispositivos de acceso, robo de identidad agravado y manipulación de testigos.
El fiscal general adjunto A. Tysen Duva afirmó que Barclay “secuestró, violó violentamente y robó a varias víctimas”, y señaló que el Departamento de Justicia seguirá buscando justicia para sobrevivientes de trata y abusos.
El fiscal federal Joseph Nocella Jr. calificó al acusado como “un depredador peligroso” y sostuvo que la declaración de culpabilidad envía un mensaje claro sobre la determinación de la Oficina para procesar a quienes recurren a la violencia y la coacción para facilitar la explotación sexual.
James Barnacle, subdirector encargado de la oficina del FBI en Nueva York, destacó que la investigación conjunta del FBI y la Policía de Nueva York permitió exponer la conducta del acusado y llevarlo ante la justicia.
“Sus acciones brutales infligieron un daño profundo y demostraron un claro desprecio por la seguridad y humanidad de las víctimas”, afirmó.
Barclay enfrenta una pena mínima de 15 años de prisión. La sentencia será determinada por un juez federal tras considerar las Directrices de Sentencias de Estados Unidos y otros factores legales.
El caso es investigado por la oficina de campo del FBI en Nueva York y el Departamento de Policía de Nueva York, como parte del Grupo de Trabajo sobre Explotación Infantil y Trata de Personas. La abogada Olimpia E. Michel y los fiscales adjuntos Andy Palacio y Lorena Michelen están a cargo del procesamiento.




