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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 25 de junio de 2026.- Alejandro Águila, un niño chileno de 12 años e hijo de un ciudadano argentino, murió tras ser arrastrado durante casi dos millas por delincuentes que robaron el automóvil de su familia en el municipio de San Bernardo, al sur de Santiago de Chile.
El crimen ocurrió durante la madrugada del 23 de junio, cuando la familia regresaba tras haber viajado a Argentina para celebrar el Día del Padre, y fue asaltada por cuatro jóvenes, según reportó el medio local BioBioChile.
El ministro de Seguridad de Chile, Martín Arrau, afirmó que los asesinos no merecen ningún tipo de clemencia, mientras que el presidente José Antonio Kast ha calificado de dramático lo sucedido.
"Fuimos perdiendo a nuestros hijos, a nuestros niños, en manos del crimen organizado. Gran parte de ello es porque hemos perdido el concepto de la autoridad y porque nuestras políticas públicas han llegado tarde. No sirve de nada que bajen los homicidios y las encerronas si hay que seguir lamentando la tragedia del asesinato de un niño de 12 años producto de la delincuencia", expresó el mandatario chileno durante una rueda de prensa.
📹 Muere un niño de 12 años tras ser arrastrado varios kilómetros durante una ‘encerrona’ en San Bernardo, en Chile https://t.co/LtzoVaTW0r pic.twitter.com/iYltrbGh5z
— EL PAÍS América (@elpais_america) June 24, 2026
Fue la tarde del martes cuando la familia regresaba a Chile, cruzando la Cordillera de los Andes tras celebrar el domingo el Día del Padre en Argentina, y fue interceptada en las afueras de Santiago por otro vehículo en el que viajaban cuatro personas.
Los cuatro hombres, dos de 17 años, uno de 18 y otro de 21, interceptaron el automóvil y obligaron a todos a bajar. Sin embargo, Alejandro Águila, de 12 años, se enredó con el cinturón de seguridad y fue arrastrado por la carretera durante casi dos millas, pese a los gritos y ruegos de la familia mientras descendía del vehículo. El cuerpo del niño fue abandonado en las inmediaciones de un centro comercial.
Los responsables fueron detenidos el mismo martes. El fiscal del caso ha solicitado las medidas cautelares más severas y acusó a los cuatro jóvenes de los delitos de robo con homicidio, robo con intimidación y robo con violencia.




