Dicta tribunal dominicano histórica condena a altos mandos militares
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 13 de junio de 2026.- Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, identificado como máximo líder de la organización criminal Tren de Aragua, murió durante un operativo realizado en el estado Bolívar, Venezuela, según confirmó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. De acuerdo con el anuncio oficial, la acción fue coordinada entre autoridades venezolanas y estadounidenses.
Guerrero Flores, de 42 años, era considerado uno de los delincuentes más buscados de América Latina. Permanecía prófugo desde septiembre de 2023, cuando escapó de la cárcel de Tocorón durante una intervención de fuerzas de seguridad venezolanas. Por información que condujera a su captura, el Departamento de Estado de Estados Unidos ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares.
El Niño Guerrero consolidó su liderazgo dentro del Tren de Aragua a partir de 2015. La organización surgió en el estado venezolano de Aragua y tuvo como principal centro de operaciones el penal de Tocorón. Diversas investigaciones documentaron que, aun estando encarcelado, mantenía control sobre actividades criminales y una estructura de mando que trascendía los muros de la prisión, detalla Infobae.

Según registros oficiales estadounidenses, el Tren de Aragua expandió sus operaciones a varios países de América Latina y desarrolló actividades vinculadas con extorsión, secuestro, trata de personas, tráfico de drogas, minería ilegal y contrabando de migrantes. El Centro Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos estima que la organización cuenta con miles de integrantes y presencia en diversas naciones del continente.
En febrero de 2025, Washington designó al Tren de Aragua como Organización Terrorista Extranjera, una medida que permitió ampliar sanciones financieras y acciones de cooperación internacional contra sus integrantes.
Aunque las autoridades venezolanas aseguraron en 2023 haber desarticulado la estructura principal del grupo tras la toma de Tocorón, distintos gobiernos de la región continuaron reportando detenciones de presuntos miembros en países como Colombia, Chile y Perú.
La muerte de Guerrero representa uno de los golpes más significativos contra la organización criminal, cuya expansión se convirtió en una de las principales preocupaciones de seguridad regional durante los últimos años.




