Garantiza Trump que el Mundial 2026 será el evento más seguro en los EU
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 13 de marzo de 2026.- Agentes tácticos del FBI ejecutaron una orden de registro en una vivienda de Dearborn Heights vinculada a Ayman Mohamad Ghazali, el hombre de 41 años que embistió y abrió fuego contra el Templo Israel este jueves.
Durante las inspecciones en el lugar de los hechos, fuentes policiales de Estados Unidos confirmaron el hallazgo de explosivos tipo mortero y una sustancia química desconocida dentro del vehículo del sospechoso, el cual se incendió tras el impacto. El agresor, un ciudadano estadounidense de origen libanés, fue abatido por el equipo de seguridad privada del recinto, cuya intervención impidió que el incidente escalara contra los 140 estudiantes y docentes que permanecían en el edificio.
Las indagatorias preliminares sugieren que Ghazali atravesaba un trauma profundo tras perder a dos hermanos y dos de sus hijos en un bombardeo reciente en Líbano, situación que lo habría llevado a realizar una llamada de advertencia a su exesposa poco antes del asalto.
El saldo de la agresión incluye a un guardia de seguridad atropellado y aproximadamente 30 oficiales hospitalizados por inhalación de humo durante las labores de evacuación. El FBI, en colaboración con la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos, lidera el peritaje en la zona asegurada para determinar si el material químico encontrado formaba parte de un plan de mayor magnitud.
La gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, calificó el suceso como un acto de odio y antisemitismo dirigido contra la población infantil, mientras que el presidente Donald Trump confirmó estar al tanto de los avances de la investigación federal.
Ante el incremento de incidentes de este tipo registrados por expertos en seguridad nacional, las autoridades han reforzado la vigilancia en centros religiosos de Nueva York y Michigan. Por ahora, el área de West Bloomfield permanece bajo resguardo policial mientras se concluye el procesamiento de evidencia en la vivienda del atacante para descartar amenazas adicionales a la comunidad.




