Ordena juez federal millonaria multa contra Maduro y Álex Saab en EU
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 15 de julio de 2026.- El senador estadounidense Lindsey Graham falleció el sábado 11 de julio a los 71 años tras sufrir un paro cardíaco en su residencia en Washington D.C., tras regresar de un viaje a Ucrania donde se reunió con el líder del régimen ucraniano, Vladímir Zelenski.
Según informaron un día después, el senador por Carolina del Sur murió por una disección aórtica, derivada de una enfermedad cardiovascular arteriosclerótica.
El doctor Chauncey Crandall explicó a Newsmax que la disección aórtica es una emergencia médica poco común pero frecuentemente mortal, y afirmó que "la mayoría de los pacientes no sobreviven" si progresa rápidamente.
Por su parte, la doctora Barbara Hamilton, cirujana cardíaca de la Clínica de Aorta de la Universidad de Michigan, indicó al Daily Mail que la disección aórtica no es algo que ocurre lentamente con el tiempo. “Cuando sucede, ocurre muy rápido y a menudo sin advertencia. Al menos la mitad de los pacientes no llegan al hospital a tiempo para ser salvados".
Y es que ocurre cuando se produce un desgarro en el revestimiento interno de la aorta, la arteria más grande del cuerpo; la sangre se filtra entre las capas de la pared arterial, separándolas, lo que puede bloquear el flujo sanguíneo a órganos vitales o causar ruptura fatal.
Dependiendo de la zona de la arteria donde se localice el desgarro, se clasifica en dos categorías principales, según el medio español de salud Quirónsalud:
Tipo A: Es el tipo más común y peligroso. El desgarro se sitúa en la parte de la aorta que sale del corazón (aorta ascendente) y puede extenderse hacia el abdomen.
Tipo B: El desgarro ocurre únicamente en la sección inferior de la arteria (aorta descendente), la cual se despliega hacia el abdomen.
Los síntomas de la disección aórtica a menudo son similares a los de otras afecciones cardiacas, y pueden variar según la expansión de la disección y los vasos secundarios afectados, como dolor repentino, intenso y lacerante en el pecho (tipo A) o en la zona superior de la espalda (tipo B), dolor abdominal repentino e intenso, falta de aire, pulso débil en un lado del cuerpo, debilidad o parálisis en un lado del cuerpo, problemas de visión o dificultad para hablar.
El medio indica que se puede reducir el riesgo de sufrir una disección aórtica tomando medidas para cuidar la salud cardiovascular, como controlar los niveles de presión arterial, evitar el tabaco y mantener un peso saludable.
Asimismo, es esencial seguir un tratamiento adecuado de las patologías subyacentes relacionadas con la disección y es necesario evitar y tratar la dilatación aórtica, por lo que se recomienda la reparación preventiva de la arteria aorta cuando su diámetro supera los 55 milímetros o, en caso de enfermos de síndrome de Marfan u otros trastornos del tejido conectivo, cuando el diámetro supere los 45 milímetros.




