Destruye EU 5 transportes de crudo iraní en ataques con misiles
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 9 de septiembre de 2026.- La aerolínea de carga 21 Air, operadora del Boeing 767 de Amazon Prime Air que se salió de la pista del Aeropuerto Internacional de Miami el 6 de septiembre y dejó cinco personas muertas, había recibido previamente señalamientos de seguridad por parte de antiguos empleados, de acuerdo con documentos legales revisados por CBS News.
Las acusaciones incluyen supuesta presión a pilotos para volar sin periodos adecuados de descanso, problemas en el mantenimiento de aeronaves y la presunta omisión de reportes relacionados con seguridad.
Uno de los expilotos, Karl Seuring, presentó una denuncia en la que afirmó haber sufrido represalias después de plantear preocupaciones. La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) rechazó inicialmente su denuncia, pero el caso llegó a un tribunal del Departamento de Trabajo en 2023 y continúa pendiente.
El expiloto jefe Bruce Joseph también declaró ante ese tribunal que había observado que empleados eran desalentados de registrar problemas de seguridad en el sistema de gestión de la compañía. El entonces director ejecutivo de 21 Air, Mike Méndez, negó las acusaciones de represalias y afirmó que su responsabilidad era garantizar una operación segura.
Otros extrabajadores describieron incidentes relacionados con fallas de radar, fugas de combustible, humo en la cabina y otros problemas mecánicos. Sin embargo, no existe hasta ahora evidencia pública que vincule esas denuncias anteriores con el accidente ocurrido en Miami.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) mantiene abierta la investigación sobre el vuelo 7598, un Boeing 767-33A que realizaba un vuelo de San Juan, Puerto Rico, a Miami. La aeronave sobrepasó el final de la pista 30 y golpeó varios vehículos. Cinco personas que se encontraban en tierra murieron y otras cinco resultaron heridas. Los dos pilotos sobrevivieron y fueron dados de alta.
La investigación tomó un nuevo rumbo este miércoles, cuando la NTSB informó que los datos de vuelo indican que los pilotos pudieron haber intentado abortar el aterrizaje después de tocar tierra. Los investigadores aún analizan las condiciones meteorológicas, el desempeño de la tripulación y el estado mecánico de la aeronave para determinar qué provocó el accidente.




