Arrasa incendio laboratorio de ciencias en universidad de Florida
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 3 de mayo de 2026.- El gobierno de Estados Unidos revocó los permisos de entrada a varios integrantes de la junta directiva del periódico costarricense La Nación. La empresa de comunicación confirmó la noticia este sábado mediante un pronunciamiento oficial en su plataforma digital, después de que la información comenzara a circular en redes sociales y medios locales sin una notificación formal previa.
La organización periodística reconoció la autonomía de Washington para decidir quién ingresa a su territorio de acuerdo con sus políticas migratorias; no obstante, calificó la medida como un hecho sin precedentes. En su comunicado, el medio subrayó que resulta inusual que se tomen represalias de este tipo contra los administradores de un diario independiente en la historia reciente de esa nación centroamericana.
Hasta el momento, los directivos afectados no han recibido una explicación oficial por parte del Departamento de Estado sobre los motivos que sustentan la cancelación de sus documentos de viaje. El diario lamentó que la noticia trascendiera primero por canales informales, señalando que este procedimiento afecta la transparencia y el debido proceso que debe prevalecer en un entorno democrático.
Esta acción se suma a una serie de restricciones aplicadas por las autoridades estadounidenses durante el último año contra figuras de la vida pública en Costa Rica. En 2025, la lista de personas con visas revocadas incluyó a cinco legisladores, un magistrado de la Sala Constitucional y al expresidente y premio Nobel de la Paz, Óscar Arias, la mayoría de ellos vinculados a posturas críticas hacia la administración actual o a relaciones comerciales con China.
El contexto de estas sanciones ha estado marcado por las advertencias de altos funcionarios estadounidenses sobre la influencia de empresas tecnológicas chinas en la región. Durante visitas oficiales previas, representantes de la Casa Blanca indicaron que se identificaría a individuos que, desde sus posiciones, pudieran comprometer intereses estratégicos mediante la colaboración con actores considerados maliciosos por la política exterior de Washington.
A pesar de la relevancia de la medida contra sus directivos, la empresa editora de La Nación aseguró que su línea informativa no sufrirá modificaciones. La organización reiteró su compromiso con el periodismo independiente y afirmó que continuará con su labor de fiscalización y cobertura habitual, independientemente de las presiones migratorias o políticas que enfrenten los miembros de su consejo administrativo.




