Interceptan en Texas pitones ocultas en camión rumbo a México
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 17 de marzo de 2026.- La rutina de Nicolás Maduro tras las rejas en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn (MDC) revela un escenario de estricto confinamiento. Luego de su captura en Caracas el pasado 3 de enero, el exmandatario venezolano permanece recluido en una celda de apenas 10 pies de largo por 6.5 pies de ancho, donde dispone únicamente de una litera metálica, un lavabo y un retrete.
De acuerdo con testimonios de abogados de otros internos recogidos por medios internacionales, los gritos de Maduro suelen escucharse en los pasillos de la institución durante las noches. El detenido clama por su reconocimiento como presidente y denuncia lo que califica como un secuestro y maltrato dentro de las instalaciones federales de Nueva York.
Informes sobre su situación actual sugieren que se encuentra en la Unidad de Alojamiento Especial (SHU), un área destinada al aislamiento disciplinario y la protección de reclusos de alto perfil. En este sector, los prisioneros enfrentan un encierro casi permanente con una mínima entrada de luz natural a través de ventanas estrechas, limitando cualquier contacto con el resto de la población penal.
Sam Mangel, consultor con amplia experiencia en el sistema penitenciario federal, ha descrito este centro de detención como un entorno extremadamente hostil debido a la falta de financiamiento y personal insuficiente. Por este complejo han pasado figuras como el rapero Sean Diddy Combs, el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández y el antiguo jefe de inteligencia Hugo el Pollo Carvajal.
Pese a las descripciones del entorno físico, sus allegados políticos en Venezuela mantienen una narrativa de resistencia. Delcy Rodríguez aseguró recientemente que, en las comunicaciones permitidas, Maduro se describe como alguien que se mantiene firme en sus ideales. No obstante, las quejas constantes que emanan de su celda reflejan la presión psicológica del régimen de custodia al que es sometido mientras espera el avance de su proceso judicial.




