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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 25 de mayo de 2026.- El presidente Donald Trump condicionó el avance de las negociaciones de paz con Irán a que las naciones involucradas en el diálogo se adhieran de forma inmediata a los Acuerdos de Abraham.
El mandatario estadounidense calificó el estado de las conversaciones con el gobierno de Teherán como altamente productivas, pero advirtió que la resolución final dependerá del cumplimiento de esta nueva exigencia diplomática.
La postura de la Casa Blanca establece una política de todo o nada respecto al pacto de seguridad en Oriente Medio. El jefe del Ejecutivo estadounidense precisó que sostuvo una ronda de conversaciones telefónicas el pasado sábado con líderes clave de la región, entre ellos el presidente de Egipto, Abdel Fattah El-Sisi; el mandatario de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan; y el rey Abdullah II de Jordania, a quienes manifestó la necesidad de unificar los acuerdos de reconocimiento internacional.
La solicitud de incorporación obligatoria se dirige formalmente a Arabia Saudita, Qatar, Pakistán, Turquía, Egipto y Jordania. Trump sugirió que el proceso comience con la rúbrica de las autoridades saudíes y qataríes, argumentando que la negativa a participar evidenciaría una postura adversa.
El bloque actual del mecanismo de normalización incluye a naciones como Marruecos, Sudán, Kazajistán, además de los Emiratos Árabes Unidos y Baréin, estados que ya forman parte del esquema.
A través de un comunicado oficial, el gobernante estadounidense planteó la posibilidad de integrar al propio régimen iraní a este mecanismo de cooperación una vez que se consuma el documento bilateral de paz.
"Solo habrá un gran acuerdo para todos o ningún acuerdo", enfatizó el mandatario norteamericano para delimitar el alcance de la iniciativa, detallando además que sus delegados recibieron órdenes directas para comenzar los trámites de adhesión de los nuevos integrantes.
Las directrices de la administración federal buscan consolidar una alianza económica y política sin precedentes en la región de Oriente Medio. El gobierno estadounidense reiteró que, en caso de encallar las mesas de diálogo vigentes, la alternativa inmediata contemplada por el Pentágono implica retomar las acciones de fuerza en el terreno de operaciones, un escenario que la Casa Blanca espera evitar mediante la consolidación del nuevo bloque multilateral.




